Una fuerte controversia se desató en las plataformas digitales luego de que el conductor mexicano Ernesto Chavana agrediera físicamente a una compañera de set en medio del programa de entretenimiento Es Show, transmitido por Multimedios TV desde Monterrey.
Los hechos ocurrieron el pasado 27 de octubre de 2026, cuando el aparato volaba muy cerca de los participantes durante una sección del magacín. Al parecer, la incomodidad del animador surgió por la operación del equipo aéreo mientras intervenía su colega Ángel Castro. En un arrebato, el presentador le propinó una patada al dispositivo sin calcular que este saldría expedido directamente hacia la modelo colombiana Isabella Rojas, integrante del elenco.
El golpe impactó de lleno en la cara de la joven, generándole una lesión en el labio que requirió la rápida asistencia del equipo de paramédicos del canal. Mientras la afectada era valorada tras bambalinas, el responsable del hecho mostró desconcierto y recriminó públicamente al personal técnico al aire: “¿Ya ven lo que acaban de provocar?”.
La actitud de Chavana desató una ola de rechazo en las redes sociales, donde los internautas recriminaron tanto su imprudencia al golpear el aparato como sus declaraciones posteriores, al considerar que puso en peligro la seguridad de sus colegas.
Reconciliación y disculpas públicas
A pesar del susto, el incidente no pasó a mayores y la maniquí cafetera logró reincorporarse al programa pocos minutos después de ser atendida por los profesionales de la salud, confirmando que sus heridas eran de carácter leve.
Ante la magnitud de las críticas, el veterano comunicador —con más de treinta años de experiencia en la televisión del estado de Nuevo León— publicó una grabación en su perfil de Instagram. En el clip asumió su culpa, pidió perdón públicamente y se comprometió a cubrir los costos médicos y los daños materiales generados, señalando además que la víctima había aceptado sus excusas. Por su parte, la propia Isabella Rojas compartió en su cuenta oficial la misma secuencia donde su compañero admite la equivocación.










