Un nuevo informe emitido por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) analizó la alocución presidencial transmitida el pasado domingo 25 de octubre, revelando varios incumplimientos normativos por parte del Gobierno.
Durante dicha intervención, el presidente Abelardo De La Espriella abordó diversos asuntos nacionales, entre los que destacaron el decreto del presupuesto general de la nación para 2027, las finanzas públicas, las estrategias de austeridad, la alerta energética por el fenómeno de El Niño, las labores de reconstrucción tras el sismo del 10 de agosto y la iniciativa social Colombia Mayor.
Aunque el organismo regulador reconoció que se acataron varios de los parámetros fijados por el Consejo de Estado, la Corte Constitucional y la propia entidad, se lanzaron serios reparos en relación con los límites de tiempo y la naturaleza de los temas tratados.
“Si bien la alocución se centró en asuntos que guardan relación con las funciones del Presidente de la República, durante algunos momentos el abordaje temático reiteró mensajes y acciones de la administración nacional que ya han sido tratadas en alocuciones anteriores o versan sobre medidas y perspectivas que se han dado a conocer previamente a la opinión pública a través de medios de comunicación o de las redes de Presidencia, por lo que se distanciaron temporalmente de los criterios de urgencia y excepcionalidad”, advirtió la CRC.
Asimismo, el ente regulador manifestó su inquietud ante el uso de la transmisión obligatoria en los canales nacionales para lanzar cuestionamientos contra críticos políticos y empresas periodísticas.
“La alocución incluyó críticas a un sector del periodismo y de los medios de comunicación, así como menciones a lo que el Jefe de Estado identificó como sus detractores políticos y a la «izquierda radical». Estas referencias chocan con los principios de pluralismo político y libertad de expresión y opiniones que, conforme a Resolución CRC 8091 de 2025, deben guiar las alocuciones presidenciales”, puntualiza el documento.
De igual manera, el informe determinó que el primer mandatario infringió abiertamente la norma sobre la duración máxima del espacio. Aunque el Ejecutivo había pedido 45 minutos y la CRC aprobó un máximo de 30, el jefe de Estado se extendió por 39 minutos y 37 segundos.
Finalmente, la entidad advirtió sobre la frecuencia de las alocuciones, señalando que, a pesar de haber transcurrido una semana desde la intervención del 18 de octubre, se observa el inicio de una tendencia que erosiona el cumplimiento de los intervalos establecidos.










