La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) avanza en la modificación del protocolo para decretar un racionamiento de electricidad en territorio colombiano, de acuerdo con información contenida en documentos revisados por Blu Radio.
Esta iniciativa surge en medio de las dificultades que atraviesa el sector eléctrico debido a las consecuencias del fenómeno de El Niño y a la saturación de la infraestructura de transmisión en la Costa Caribe.
Expertos del sector señalaron que la regulación sobre cortes de energía no se revisaba con este grado de especificidad desde hace más de tres décadas. Aunque calificaron como una medida prudente disponer de mecanismos de reacción en caso de que las políticas de ahorro resulten insuficientes, advirtieron que también representa una alerta evidente sobre la necesidad de atender con seriedad la amenaza de un apagón.
No obstante, las fuentes aclararon que Colombia no se encuentra en un escenario de interrupción total del servicio en el momento actual.
Categorías y orden de afectación
Según los textos analizados, el proyecto de la Creg define dos modalidades de racionamiento: uno de emergencia, que se ejecuta de manera inmediata, y otro programado, el cual se implementa cuando la demanda proyectada de electricidad supera la oferta disponible.
Para la situación de emergencia, la directriz aconseja repartir la restricción de forma proporcional al consumo. En contraste, dentro del racionamiento programado, los primeros sectores en sufrir limitaciones serían los hogares y aquellos usuarios que acumulen dos meses de retraso en el pago de su factura.
La propuesta detalla que si el déficit energético es inferior al 1 % de la demanda global, no se procederá a un racionamiento, sino a una gestión operativa que podría comprender modificaciones en los niveles de voltaje. Si la falta de energía oscila entre el 1 % y el 3 %, la medida recaerá sobre las viviendas; entre el 3 % y el 5 %, se incluirá a las entidades oficiales; si va del 5 % al 10 %, se vinculará al comercio; y para faltantes superiores al 10 %, la restricción cobijará también a la industria.
Proyecciones de la entidad indican que «si se decide racionar un 3 %, el número total de usuarios afectados serían 501.117 repartidos entre los distintos OR (operadores de red) en el país y la cantidad de energía racionada sería 16.678.481 kWh en una semana calendario repartida entre diferentes usuarios de forma equitativa y rotativa».
De esta manera, los cortes eléctricos no se efectuarían simultáneamente en todos los hogares, sino que se establecería un sistema de turnos rotativos.
Asimismo, la normativa contempla una categoría de ciudadanos que no pueden ser desvinculados del servicio: los sujetos de especial protección amparados por la Corte Constitucional, aunque la Creg omitió especificar con precisión quiénes integran este grupo.
Advertencias de los organismos de control
El Centro Nacional de Despacho y el Centro Nacional de Operaciones (CNO) notificaron a la Creg sobre la urgencia de renovar los instrumentos prácticos para ejecutar un racionamiento eléctrico.
A comienzos de septiembre, el CNO emitió una alerta acerca de «una situación actual de déficit de Energía en Firme en el SIN y un riesgo inminente de déficit de potencia». Igualmente, denunció «la violación del indicador de confiabilidad del Código de Operación denominado Valor Esperado de Racionamiento de Energía Condicionado (VEREC)», vulnerabilidad que se intensifica ante la presencia de un fenómeno de El Niño calificado como muy intenso para la segunda mitad del año.
Poco después de dichas advertencias, el país experimentó su primer sobresalto al quedar cerca de un corte generalizado de luz durante las jornadas del 28 y 29 de septiembre.
Las estimaciones del sector prevén que las condiciones se tornarán más críticas conforme avance la sequía y disminuya la capacidad de generación hidráulica en el sistema.










