Una grave racha de violencia sacude al sur del departamento del Tolima, donde en los últimos días se ha confirmado el homicidio de cinco personas y la desaparición forzada de dos más. Frente a este panorama, la gobernadora Adriana Magali Matiz responsabilizó a la estructura Gerónimo Galeano, adscrita a las disidencias de las FARC, y elevó una solicitud de intervención urgente a las autoridades del orden nacional para reforzar la vigilancia en Ataco y sus corredores viales clave.
Entre las medidas solicitadas, Matiz planteó la necesidad de que retorne a la zona la Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA). Asimismo, la mandataria departamental advirtió que las líneas iniciales de investigación vinculan este recrudecimiento de los ataques con las rentas de la minería ilegal que proliferan en Ataco y Chaparral, elemento que financia a los grupos armados ilegales y que deberá ser esclarecido por la justicia.
La cronología de los crímenes
La alarma se encendió el pasado 25 de octubre tras el reporte del asesinato de la estudiante de bachillerato Laura Ximena Quintero Soto, de 16 años, y de Arquímedes Perdomo González, de 25 años. Sus cuerpos aparecieron baleados en inmediaciones de un puente que conecta las veredas Mangas y Guacamayas, en jurisdicción rural de Ataco. Junto a los cadáveres fueron hallados letreros en los que se les señalaba de colaborar con organizaciones armadas rivales, señalamientos que no han sido validados por las autoridades.
A estos hechos se sumó la alerta por la retención o pérdida de rastro de otros cinco ciudadanos en esa misma municipalidad. Las labores de búsqueda tuvieron un desenlace trágico el 28 de octubre, día en que se recuperaron los restos mortales de Robinson Merchán, Darwin Soto y Duber Guluma Navarro en aguas del río Saldaña, en tramos pertenecientes a Ortega y Coyaima. Por ahora, las familias de Anderson Gutiérrez y José Albeiro Quintero permanecen en vilo a la espera de noticias sobre su paradero.
Reclamo contundente de la Gobernación
Desde la Defensoría del Pueblo se pidió agilizar los procesos de indagación judicial, mientras que la gobernadora Matiz cuestionó la efectividad de las medidas de seguridad vigentes y exigió un cambio de estrategia de la Fuerza Pública en la región.
“Responsabilizo directamente al Frente Gerónimo Galeano, de las disidencias de las FARC, por cualquier afectación a la vida o integridad de los jóvenes secuestrados en Ataco y de todos los ciudadanos de este municipio del Tolima. Este grupo debe responder por sus acciones de intimidación y violencia”, sentenció la gobernadora en sus redes sociales.
Matiz describió la situación como una masacre que evoca épocas violentas que la población consideraba en el pasado, subrayando que las operaciones militares deben intensificarse para recuperar la gobernabilidad en el territorio.
“Hoy hago un llamado urgente al Gobierno nacional. En tres días, cuatro personas han sido asesinadas en el sur del Tolima y tres más se encuentran desaparecidas. Esto es una masacre. Estamos regresando a épocas infames que creíamos superadas”, señaló Matiz, pidiendo expresamente acciones inmediatas al ministro de Defensa y a la Presidencia de la República.
Finalmente, la administración departamental reiteró la urgencia de desplegar un esquema de control militar antes de que se cometan más atentados contra la población civil en el sur tolimense.










