Los accidentes pueden presentarse de forma imprevista durante las labores cotidianas, lo que demuestra la necesidad de extremar las medidas de seguridad al manipular sustancias o elementos inflamables.
Un impresionante caso se registró en Indonesia, específicamente en un sector residencial de la ciudad de Bandung, en la zona occidental del país asiático. Un trabajador informal que se ganaba la vida vendiendo albóndigas recorría las calles de la zona cuando se vio envuelto en una emergencia que por poco le cuesta la vida.
En plena jornada laboral, el tanque de gas que portaba para su labor comercial detonó de manera repentina. Un registro audiovisual que circula en las plataformas digitales captó el instante exacto en el que el vendedor camina por la vía pública y el elemento que llevaba en la espalda detona de forma abrupta.
El impacto generó momentos de alta tensión al verse envuelto en fuego. El afectado, presa del pánico, emprendió la huida en sentido contrario mientras trataba de sofocar las conflagraciones con sus propias manos. A pesar de lo aparatoso de la situación, el ciudadano sobrevivió al suceso y solo presentó lesiones cutáneas menores.
Recomendaciones de seguridad
Las autoridades recuerdan la urgencia de manejar con absoluta precaución los recipientes a presión, en especial en labores gastronómicas o de comercio callejero donde su uso es permanente.










