En la mañana de este miércoles se registró una fuerte colisión entre dos trenes en jurisdicción de Urda, municipio perteneciente a la comunidad de Castilla-La Mancha, ubicado aproximadamente a 150 kilómetros hacia el sur de Madrid. De acuerdo con los informes iniciales de las autoridades, el siniestro provocó varios heridos y obligó al cierre inmediato del corredor ferroviario de alta velocidad que enlaza a la capital del país con Andalucía.
El mandatario local de Urda ratificó lo sucedido en diálogo con la cadena pública TVE, precisando que se trató de un choque por alcance entre las dos máquinas y que varios ocupantes resultaron lesionados.
Operativo de rescate y detalles de la colisión
Un portavoz de la central de emergencias regional informó a la agencia AFP que el impacto ocurrió exactamente a las 8:54 de la mañana (hora española). Los convoyes pertenecen a operadores diferentes: uno está adscrito a Renfe, la empresa estatal ferroviaria, y el otro a Iryo, firma privada que presta servicios en dicha red.
Durante los primeros momentos de la atención, los equipos de socorro evitaron entregar un balance cerrado sobre la cantidad exacta de heridos y la gravedad de sus cuadros clínicos. Sin embargo, se confirmó un amplio despliegue en la zona con el objetivo de asistir con celeridad a todos los pasajeros.
Por su parte, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), organismo público a cargo de la gestión de la red en territorio español, comunicó a través de la red social X la suspensión total del paso de trenes por el tramo afectado. Al tratarse de una de las arterias de movilidad más transitadas de la península, el bloqueo impactó directamente a miles de viajeros que cubren la ruta entre Madrid y el sur del país.
Un antecedente reciente y fatal
El choque en Urda reactiva la preocupación por la seguridad en este sistema de transporte a menos de un año de otra tragedia ferroviaria. El 18 de enero pasado, un choque similar entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz (provincia de Córdoba) dejó un saldo de 46 personas fallecidas.
En aquel episodio, los vagones traseros de una unidad de Iryo que viajaba desde Málaga hacia Madrid se salieron de los rieles e invadieron la vía contraria, impactando a un tren de Renfe que se desplazaba con rumbo a Huelva. Aquel suceso marcó el primer accidente con víctimas fatales desde la apertura del mercado ferroviario a la competencia privada en 2019, generando en su momento fuertes cuestionamientos de sectores de oposición hacia la administración del presidente Pedro Sánchez.
Hasta el momento no se han establecido las causas técnicas de la colisión de este miércoles, a la espera de que los peritos avancen en la investigación y se emita un reporte oficial consolidado.










