Las autoridades federales de Brasil indagan si el senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro cruzó la frontera hacia territorio argentino con el propósito de tomar un jet privado con rumbo a Estados Unidos, a pesar de tener una prohibición judicial vigente que le impide salir del país y le ordena entregar su pasaporte.
De acuerdo con reportes de prensa internacional, las pesquisas se activaron luego de que un avión de la compañía Baires Fly aterrizara en horas de la madrugada en la terminal aérea de Puerto Iguazú, ubicada en la zona fronteriza con Brasil. Dicha empresa pidió aval para despegar con destino estadounidense, pero la operación se canceló antes de que se radicara tanto el plan de vuelo como la lista de viajeros.
El trámite contemplaba el transporte de cuatro ocupantes cuyas identidades no fueron reveladas. Pese a ello, circularon rumores sobre la eventual participación del congresista e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro. Ante esto, la Policía de Seguridad Aeroportuaria argentina habría movilizado agentes al sector.
Entre tanto, la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina aclaró que no halló constancias del ingreso de Flávio Bolsonaro y aseguró que los papeles de la firma Baires Fly estaban en orden. En la misma línea, Rogério Marinho, quien coordinó la campaña presidencial del legislador, rechazó que el político hubiera abandonado territorio brasileño y zanjó: "Eso no sucedió".
El propio parlamentario había señalado el lunes pasado que oficiales de la Policía Federal le notificaron acerca de una disposición dictada por el magistrado Alexandre de Moraes, perteneciente al Supremo Tribunal Federal, mediante la cual se le ordena la entrega de sus documentos de viaje y se le veda la salida de la nación.
Dicha medida estaría conectada con un proceso por presunto lavado de activos que salpica al abogado Willer Tomaz, vinculado al congresista. La providencia también prohíbe cualquier tipo de comunicación, ya sea personal o por interpuestas personas, con el mencionado jurista.
Frente a esto, Flávio Bolsonaro desaprobó la determinación y aseguró que acatará la entrega de sus papeles, aunque advirtió que dará la batalla legal ante lo que califica como una maniobra de amedrentamiento. Asimismo, desmintió haber manifestado que se marcharía de Brasil en caso de caer derrotado en los comicios.
Adicionalmente, el parlamentario afronta indagaciones por la supuesta financiación irregular de Dark Horse, un filme documental centrado en la vida de su padre, Jair Bolsonaro. Estas averiguaciones se acumulan a los expedientes abiertos por probables manejos irregulares de capitales y blanqueo.
Todo este escenario judicial salió a la luz tras el revés electoral de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Tras dichos comicios, el senador cuestionó los marcadores y comunicó que se pondrá al frente de la oposición frente a la nueva administración.
Hasta el momento, no existe confirmación de que el legislador haya pisado suelo argentino ni de que figurara en el listado de pasajeros previstos para dicha aeronave chárter. La labor de la policía brasileña apunta a esclarecer si logró evadir las restricciones de la justicia para salir del país.










