Un episodio de alta tensión se vivió en el transcurso de una plenaria de la Cámara de Representantes, a raíz de los señalamientos de la congresista Mafe Carrascal contra el secretario de la corporación por la forma en que, a su juicio, se dirige a los legisladores.
En medio de su alocución, la parlamentaria expresó su molestia por lo que catalogó como un trato displicente, recalcando que el problema no radica exclusivamente en el vocabulario empleado, sino también en los gestos y la actitud visual del funcionario durante los debates.
“Presidente, no admito el desdén con el que el secretario muchas veces se refiere a nosotros. Y el desdén no solamente es hablar, son sus miradas”
De igual forma, la representante aprovechó el espacio para dejar una constancia formal sobre las fallas técnicas que, según detalló, experimentó con la plataforma tecnológica de votación de la corporación.
De acuerdo con su testimonio, se hallaba presente en el hemiciclo al momento de sufragar, pero el sistema digital la sacó de la sesión, razón por la cual pidió que su voto fuera registrado de forma manual.
La legisladora indicó que en ese instante exigió que se considerara su petición, aunque el secretario alegó que no la había escuchado.
“Yo lo vi mirándome”
Frente a este escenario, la congresista exigió que su reclamación quedara asentada en los registros oficiales y pidió garantías de respeto en el recinto legislativo.
Como respuesta a lo sucedido, la Mesa Directiva de la Cámara ordenó a la oficina de sistemas verificar el estado de los dispositivos de votación, toda vez que otros congresistas también habían reportado fallas con el mecanismo electrónico.



