El senador Kevin Gómez Paz, del Pacto Histórico, y el representante Daniel Briceño, del Centro Democrático, protagonizan un nuevo cruce político por el incremento del precio de la gasolina durante el gobierno de Gustavo Petro.
Briceño cuestionó el efecto de los ajustes aplicados en el periodo anterior y afirmó que el valor del galón pasó de cerca de $9.200 a $15.848, con la finalidad de aliviar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). En esa línea, lanzó una crítica directa: “¿Dónde está la plata?”
Gómez sostuvo que el precio de $9.200 estaba mantenido de forma artificial y aseguró que el origen del problema se remonta a años atrás. Indicó que, al cierre de 2022, el gobierno de Iván Duque dejó un hueco en el FEPC cercano a $36,7 billones, luego de que Colombia mantuviera precios internos bajos mientras el petróleo en el mercado internacional subía.
De acuerdo con las cifras mencionadas, Duque alcanzó a cubrir alrededor de $6,4 billones de lo liquidado hasta el primer trimestre de 2022. En contraste, señaló que el gobierno de Petro pagó aproximadamente $4 billones hacia finales de 2022 y $26,3 billones durante 2023.
El debate también incluye que el déficit del FEPC habría disminuido de forma relevante, aunque no habría desaparecido. Las estimaciones citadas lo sitúan en alrededor de $7,6 billones para 2024 y en unos $3 billones para 2025.
En medio de la discusión, se plantea un elemento adicional: parte de las obligaciones posteriores se habría financiado con deuda pública, incluidos TES y títulos de corto plazo. Esto implicaría que el incremento del precio de la gasolina ayudó a reducir el subsidio del gasto corriente, pero no necesariamente eliminó por completo la carga financiera.
