En horas del mediodía de este sábado, un grupo aproximado de quinientas personas se congregó en las inmediaciones del Museo Nacional, ubicado en Bogotá, para protestar contra la reciente exclusión de cerca de treinta obras de tres salas de exhibición. Los objetos retirados estaban vinculados a temáticas de género, diversidad sexual, el conflicto interno y los diálogos de paz.
Pese a que la movilización se desarrollaba en completa calma —según confirmó la Defensoría del Pueblo—, la Unidad Nacional Antidisturbios (UNADI) desplegó una tanqueta para arrojar agua contra los ciudadanos. Por su parte, fuentes oficiales justificaron la acción al argumentar que se buscaba restablecer el tránsito vehicular en la zona, el cual se encontraba bloqueado desde la tarde, y señalaron que los manifestantes hicieron caso omiso a la solicitud de despejar el corredor vial.
Cuestionamientos al operativo y llamado institucional
Previamente a la intervención policial, la defensora del Pueblo, Iris Marín, manifestó su rechazo a través de su cuenta de X ante la presencia de los vehículos antidisturbios, calificando la medida como desproporcionada. “La proximidad de estos dispositivos puede generar tensiones y provocar una escalada de la conflictividad que debe prevenirse”, indicó la funcionaria, recordando además que la jurisprudencia constitucional avala el uso del espacio público durante las protestas y que la congestión vehicular no desvirtúa el carácter pacífico de una manifestación.
Paralelamente, un bloque conformado por seis recintos culturales del país manifestó su inquietud ante la medida gubernamental y exhortó a la ministra de Cultura, Paola Holguín, a respetar la independencia de estas entidades. La petición fue formalizada mediante una misiva suscrita por las directivas del Museo de Arte Moderno de Bogotá, los museos de arte moderno de Barranquilla, Cartagena, Medellín y el Tolima, así como el Museo Rayo de Roldanillo.
“Las obras de arte y los objetos de memoria hacen presentes experiencias, luchas y vidas que forman parte de Colombia. Retirarlos de la mirada pública empobrece nuestra capacidad de comprendernos como sociedad”,
afirmaron los firmantes, quienes exigieron que las determinaciones sobre el patrimonio sean sometidas a un escrutinio público debidamente argumentado.
Defensa de la medida por parte del Gobierno
La directriz de remover los elementos museográficos provino de la cartera de Cultura. La ministra Paola Holguín respaldó la determinación bajo el argumento de que el recinto histórico no debe funcionar como un medio de adoctrinamiento partidista.
“El Museo Nacional, como parte del Estado, tiene el propósito de conservar, restaurar, proteger y socializar nuestra cultura”, publicó la ministra mediante su perfil en la red social X.










