Un comportamiento meteorológico extremo mantiene en máxima alerta a las autoridades de Cundinamarca. En diversas zonas del departamento se han presentado contrastes drásticos en una misma jornada, transitando de avisos por conflagraciones forestales durante la mañana a intensos aguaceros, vendavales y desbordamientos en horas de la tarde. En lo corrido de este año ya se contabilizan más de 300 eventualidades asociadas a las precipitaciones, de las cuales 57 tuvieron lugar durante octubre, con impactos en más de 75 poblaciones.
Víctima mortal e inundaciones en Soacha
El municipio de Soacha sufrió graves afectaciones luego de que la quebrada Tibanica se saliera de su cauce, anegando sectores estratégicos como Terreros y tramos de la Autopista Sur. La situación dejó como saldo la muerte de un motociclista que transitaba con destino a la comuna 4.
Respecto a esta tragedia, el mandatario municipal, Julián Sánchez, señaló en declaraciones radiales a Mañanas Blu:
“La fuerza de las lluvias lo desplaza con su motocicleta, lo arrastra y desafortunadamente un vehículo que se encontraba parqueado, el motociclista se estrella con él y queda sin signos vitales cuando llega al hospital cardiovascular”.
El alcalde calificó el comportamiento del tiempo como una anomalía, indicando que mientras a nivel nacional se habla del fenómeno de El Niño, en el municipio se han vivido días consecutivos de lluvias y situaciones opuestas en cuestión de horas, pasando de amenazas de fuego a inundaciones.
Basuras y vertimientos agravan el panorama
La saturación del sistema de alcantarillado soachuno obedeció tanto al caudal descendente desde las partes altas de las comunas 4 y 6 como al arrastre de tierra y desechos voluminosos. Sánchez advirtió sobre la falta de cultura ciudadana al arrojar desperdicios:
“Terminan encontrando colchones, se terminan encontrando closets, se terminan encontrando salas, sofás, que son elementos que claramente no deberían estar dentro de los canales”.
A esto se sumó la inquietud de los habitantes de barrios como El Barreno por la formación de densas capas de espuma. Según la administración local, este fenómeno proviene del lavado de plásticos en factorías informales en la parte alta de la comuna 4, donde se emplean químicos y jabones que reaccionan con la corriente, situación que ya está siendo intervenida mediante operativos.
En materia preventiva, la Alcaldía recordó que en 2024 se destinaron 9.000 millones de pesos para edificar el desarenador 3 en La Capilla, obra a la que se suman dos infraestructuras similares en ejecución y un convenio con el Ministerio de Vivienda para adquirir el predio de una última estructura.
Estragos en Funza y Lenguazaque
La ola invernal también golpeó fuertemente a otros municipios. En Funza se presentó un fenómeno inédito para la Sabana. El gobernador Jorge Emilio Rey precisó el alcance de los daños:
“En Funza un hecho nunca antes visto en ese sector de Sabana, un vendaval, un tornado al mejor estilo americano que arrasó techos, botó árboles, postes de alumbrado público, cableado de energía eléctrica”.
El evento en dicha localidad dejó 150 damnificados, además de daños estructurales en viviendas e instituciones educativas. Por su parte, en Lenguazaque, el colapso del drenaje urbano y múltiples deslizamientos de tierra dejaron incomunicadas entre cinco y seis veredas, obligando al envío de maquinaria amarilla departamental para rehabilitar el tránsito.










