El órgano de control fiscal de la capital inició una indagación preliminar con el fin de determinar si las deficiencias en el mantenimiento y la operación del estadio Nemesio Camacho El Campín, sumadas al deterioro evidente de su terreno de juego, han provocado un impacto económico negativo sobre las finanzas del Distrito. Esta determinación surge a raíz de las recientes alteraciones en el calendario de la Liga BetPlay por las malas condiciones de la cancha.
Revisión a las obligaciones del concesionario y la supervisión distrital
Las pesquisas se centrarán en corroborar si la firma privada Sencia, encargada de la administración y explotación del escenario deportivo, ha cumplido con los compromisos fijados en el contrato de concesión. Entre los puntos bajo la lupa figuran los protocolos de conservación del césped, la garantía de disponibilidad del estadio para compromisos del fútbol profesional y la asunción de los costos que demande la reparación o sustitución de la gramilla.
De manera simultánea, la Contraloría Distrital analizará la gestión de seguimiento adelantada por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) y la respectiva interventoría, además de certificar la legalidad de los desembolsos con dineros públicos. El organismo revisará posibles contingencias financieras derivadas de fechas canceladas o postergadas, con el objetivo de cuantificar un eventual daño fiscal e individualizar a los implicados.
Auditoría al modelo de concesión
A la par de la indagación específica sobre el terreno de juego, se adelanta una auditoría integral a la estructuración de la alianza público-privada. Este proceso evalúa desde los estudios iniciales de factibilidad hasta la fase previa a las obras, poniendo especial atención en la sostenibilidad financiera, el recaudo por concepto de espectáculos musicales y las contraprestaciones que debe percibir la ciudad.
Intervención de la Personería
El estado del máximo escenario deportivo de los bogotanos también motivó la actuación de la Personería de Bogotá, cuyos delegados realizaron una visita formal al IDRD. Durante la diligencia, atendida por el director del instituto, Daniel Andrés García Cañón, el ente de control verificó las especificaciones técnicas del gramado y reiteró que mantendrá una vigilancia estricta para asegurar que la práctica del fútbol y los derechos de los aficionados sigan siendo una prioridad en la capital.










