La Alcaldía Mayor de Bogotá confirmó que mantendrá un trabajo articulado con el Gobierno Nacional y la fuerza pública para hacer frente a las protestas programadas en la capital del país, poniendo especial atención en la prevención de bloqueos que perjudiquen el sistema TransMilenio y la movilidad general.
Puntos de concentración y monitoreo
Gustavo Quintero, secretario de Gobierno distrital, informó que las autoridades tienen mapeados cerca de 18 sitios de reunión para las movilizaciones, de los cuales 14 prevén marchas con destino a la Plaza de Bolívar. Por esta razón, se activó un dispositivo de seguimiento institucional.
El Puesto de Mando Unificado (PMU) local entró en operación desde las 7:00 a. m., en empalme con el Ministerio del Interior desde el día previo, con el fin de sincronizar las decisiones operativas frente a cualquier alteración del orden público.
“Lo que queremos es rechazar la violencia. El enemigo de la protesta social es la violencia”, manifestó Quintero.
Intervención ante bloqueos en TransMilenio
Frente a la aplicación del Decreto 1525, el funcionario aclaró que no existe un tiempo límite rígido que ordene de forma automática la entrada de la Policía. No obstante, advirtió que la administración ve como un exceso mantener a la ciudadanía retenida dentro de los vehículos de transporte masivo.
“Más de media hora, más de 45 minutos, las personas no pueden estar detenidas en un bus de servicio público”, puntualizó el secretario.
La determinación de intervenir dependerá de la evaluación que haga el PMU contemplando la gravedad de los hechos, la capacidad de anticiparse a la violencia y el tiempo que dure el bloqueo. El decreto en cuestión contempla cinco fases, donde las tres primeras priorizan el diálogo y las dos últimas se reservan para la contención de riesgos.
Gestores de convivencia y amenazas inminentes
Los gestores de convivencia operarán como mediadores, pero retirarán los canales de diálogo si la situación escala y pone en riesgo la seguridad, informando a los manifestantes sobre la solicitud de intervención policial.
Asimismo, Quintero destacó que la normativa permite actuar no solo cuando el delito ya se ha cometido, sino ante la inminencia de este, como el uso de artefactos peligrosos. Situaciones como portar una piedra se evaluarán en el PMU, mientras que los grafitis por sí solos no ameritarán la acción de la fuerza pública, a menos que generen destrozos en bienes públicos o privados.
Finalmente, el Distrito recordó los corredores y espacios bajo vigilancia, incluyendo la carrera Séptima, la carrera Décima, la calle 13, zonas universitarias y parques representativos como el Simón Bolívar y el Nacional.










