Por decisión unánime de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, el mandato de la Misión de Verificación de la ONU en territorio colombiano fue extendido hasta el próximo 31 de octubre de 2027. No obstante, la nueva resolución introdujo modificaciones en las labores del organismo internacional, que dejará de supervisar la reforma rural integral contemplada en el acuerdo de paz de 2016, competencia que ahora recaerá exclusivamente en las entidades del Estado.
Esta modificación obedece a una petición formal formulada el pasado 12 de octubre por la administración del presidente Abelardo De La Espriella, la cual solicitó delimitar las tareas de la misión para que la ejecución de la reforma agraria sea asumida como un deber de carácter nacional.
A raíz de este cambio, la presencia de las Naciones Unidas se enfocará primordialmente en un par de ejes fundamentales: el monitoreo de la reincorporación de los antiguos integrantes de las Farc y la vigilancia sobre las garantías de seguridad.
Reacciones desde el ámbito diplomático
Durante la plenaria, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Tammy Bruce, aplaudió la iniciativa del Ejecutivo nacional por restringir el radio de acción de la misión y recalcar que el organismo debe focalizarse en sus metas esenciales.
Colombia ha pedido al Consejo de Seguridad que se limite el ámbito de esta misión, volviendo a su función central: garantías de seguridad y de reintegración. Hemos apoyado esa solicitud y nos complace verla plasmada en el texto convenido.
Adicionalmente, la diplomática norteamericana argumentó que los Estados deben hacerse cargo directamente de sus obligaciones internas, permitiendo que las misiones extranjeras centren sus esfuerzos en la paz y la seguridad.
Por su parte, el embajador de Colombia ante las Naciones Unidas, Mauricio Gaona, justificó la actualización del mandato al señalar que este refleja la transformación que ha experimentado el conflicto armado a nivel nacional.
El funcionario aclaró que esta medida no representa una negativa frente a la paz, sino un esfuerzo por actualizar el respaldo internacional de acuerdo con la realidad de seguridad actual.
Lo que hemos hecho hoy aquí no va en contra de la paz. Simplemente es entender cuáles son las circunstancias en el país y entender cómo han evolucionado la guerra y el conflicto. Y, por lo tanto, las Naciones Unidas también tienen que evolucionar con su mandato para ser más eficaz.
Asimismo, el representante diplomático advirtió que el país afronta flagelos como el fortalecimiento de estructuras criminales, el desplazamiento forzado, el secuestro y el reclutamiento ilícito de menores, reiterando que la consolidación de la paz requiere justicia, seguridad y presencia institucional en las regiones.
Antecedentes de la Misión
Establecida en 2017, la Misión de Verificación de la ONU nació con el propósito de fiscalizar el cumplimiento de puntos específicos del pacto de paz suscrito un año antes entre el Gobierno y las extintas Farc.
Dicho mandato ya había experimentado recortes previos. En el transcurso del año pasado, el Consejo de Seguridad suprimió de sus responsabilidades la veeduría sobre las sanciones impuestas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y el monitoreo al capítulo étnico del acuerdo.
Con la adopción de este nuevo articulado, la delegación internacional permanecerá en el país hasta finalizar octubre de 2027 bajo un esquema operativo más acotado, centrado estrictamente en la seguridad y en la reintegración de excombatientes.










