Una compleja coyuntura climática y operativa tiene bajo observación al sistema eléctrico colombiano. De acuerdo con el más reciente reporte de XM, administrador del Sistema Interconectado Nacional (SIN), el país afronta un escenario desafiante marcado por aportes hídricos deprimidos, trabas en la logística de combustibles para el parque térmico y un consumo energético que no da tregua. Aunque no se ha decretado ningún corte programado, la entidad advirtió que podrían registrarse insuficiencias para abastecer el consumo nacional entre febrero y abril de 2027 si la temporada seca arrecia y el respaldo térmico no responde con suficiencia.
El agua escasea en cuencas determinantes
El estado de los embalses constituye una de las principales inquietudes. Con corte al 30 de octubre, el volumen útil del sistema se ubicaba en el 80,06 %. Sin embargo, el caudal de los ríos completó un semestre por debajo de los registros habituales, alcanzando en octubre apenas un 60,77 % de los promedios históricos. La situación más delicada se concentra en Antioquia, zona que históricamente aporta el 54,68 % del recurso hídrico al SIN y donde las afluencias cayeron al 48,02 % de su media.
Otras cuencas también experimentan bajas precipitaciones: la región Oriente —responsable habitual del 20,32 % del caudal del sistema— reportó afluencias del 62,67 %, mientras que Caldas se situó en el 64,11 %. En contraste, zonas como Centro (84,22 %), Caribe (84,65 %) y Valle (85,23 %) presentaron niveles relativamente más cercanos a sus promedios.
El tiempo para robustecer estas reservas es estrecho: el periodo invernal culmina formalmente el 30 de noviembre, dando paso al verano el primero de diciembre. De presentarse una hidrología crítica semejante a la del ciclo 2015-2017, centrales determinantes como Guatapé y Guavio podrían descender por debajo de sus marcas mínimas históricas. A ello se suma la salida temporal por mantenimiento de dos unidades en Guatapé durante noviembre, con una indisponibilidad de 70 megavatios en cada una.
Generación térmica y limitaciones de combustible
Ante la falta de lluvias, la generación térmica —a base de carbón, gas y combustibles líquidos— está llamada a jugar un rol determinante. XM calcula que el país requeriría sostener hasta 100 gigavatios hora día (GWh/d) de energía térmica por lapsos superiores a seis meses. No obstante, en octubre la producción promedio de estas plantas fue de 86 GWh/d, situándose 32,2 GWh/d por debajo de los 118,2 GWh/d pactados a través de las Obligaciones de Energía Firme (OEF).
El panorama se complejiza por el suministro de materias primas. Las obras de mantenimiento en la planta de regasificación de Cartagena llevaron al Ministerio de Minas y Energía a formalizar un racionamiento programado de gas mediante la Resolución 40585 de finales de octubre. XM estima que, para sobrellevar la temporada seca, se precisan 484 GBTUD de gas tanto local como importado, sumados a 35 GBTUD provenientes de Termoyopal. Igualmente, las plantas de combustibles líquidos demandarán un flujo continuo de 34.039 barriles por día entre ACPM y fuel oil.
Consumo en máximos históricos y medidas solicitadas
La presión sobre la infraestructura se ve acentuada por la demanda de electricidad, que desde mayo se mantiene en cifras récord. Durante el bimestre septiembre-octubre, el consumo medio trepó a 247 GWh/d, lo que obliga a exigir más energía a un parque generador con menos agua disponible.
Actualmente el sistema permanece en condición de vigilancia y con el esquema de confiabilidad activo. Desde XM se enfatiza que, en caso de repetirse un déficit hídrico extremo y si la generación térmica no logra sobrepasar los 85 GWh/d, Colombia podría experimentar faltantes energéticos en el primer trimestre de 2027.
Para contener esta amenaza, el operador recomendó:
- Asegurar la plena disponibilidad operativa de las plantas hídricas y térmicas frente a sus obligaciones.
- Garantizar el abastecimiento continuo de gas y derivados del petróleo.
- Agilizar la entrada en operación de nuevos proyectos de generación e integrar esquemas de autogeneración y plantas de contingencia.
- Superar cuellos de botella en la red de transmisión para optimizar el transporte de la energía disponible.
- Incentivar esquemas de ahorro y desconexión voluntaria de demanda tanto en el sector industrial como residencial.










