Un balance entregado por la Fiscalía General de la Nación reveló que, en el transcurso de los últimos 45 días, las acciones coordinadas contra la criminalidad organizada en varias regiones del país han dejado 391 personas aprehendidas y la afectación de más de 40 agrupaciones dedicadas a delitos en el territorio nacional.
Estas diligencias, llevadas a cabo de manera conjunta por el Ejército, la Policía Nacional, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y administraciones locales, se han focalizado en capitales como Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, además de distintos municipios antioqueños.
El plan de seguridad apunta no solo a la captura de integrantes rasos, sino también a desmantelar sus redes logísticas, cabecillas, fuentes de financiamiento y economías ilícitas.
Acciones contundentes en Bogotá y Antioquia
Uno de los despliegues de mayor envergadura tuvo lugar el pasado 28 de octubre en la capital colombiana. Bajo el nombre de Operación Kratos, y con la dirección del presidente Abelardo De La Espriella y el respaldo del alcalde Carlos Fernando Galán, se concretaron 172 aprehensiones, 114 allanamientos y la neutralización de 10 organizaciones señaladas de homicidio, secuestro, extorsión, hurto y narcotráfico.
En dicho procedimiento se decomisaron 11 armas de fuego, tres granadas, 72 cartuchos, 34 celulares, estupefacientes, motocicletas y más de 10 millones de pesos en efectivo. Entre las detenciones sobresalieron las de los sujetos conocidos con los alias de ‘Picolino’ y ‘Mailo’, vinculados a hechos violentos en las localidades de Usme y Santa Fe.
Un día antes, las fuerzas de seguridad desarrollaron otro megaoperativo en Medellín y otras poblaciones de Antioquia, que culminó con 149 capturas —97 de ellas en suelo medellinense— y la baja en combate de alias ‘Primo Sangre’, considerado el segundo al mando de las disidencias del Frente 36 de las Farc.
Dicho despliegue permitió la confiscación de 12 armas de fuego, más de 72 kilos de drogas, 717 millones de pesos, 25.000 euros y 695 gramos de oro, debilitando redes de sicariato, narcotráfico y extorsión.
Intervención carcelaria y balance regional
Las acciones no se limitaron a las calles. El 3 de noviembre, cerca de 400 uniformados de la Fuerza Pública y guardianes del Inpec ingresaron a 19 pabellones de la cárcel La Picota en Bogotá para realizar un registro exhaustivo.
Como resultado de esta inspección en el centro penitenciario, las autoridades incautaron 582 teléfonos móviles, 3.754 tarjetas SIM, 38 módems, seis antenas Starlink, 356 armas blancas, sustancias alucinógenas y dinero en efectivo, con el propósito de cortar centros de mando clandestinos que operaban tras las rejas.
Según el reporte fiscal, el impacto criminal de los últimos 45 días se distribuye en 12 organizaciones debilitadas en Bogotá, 11 en Cali, nueve en Antioquia, seis en Medellín y cinco en Barranquilla.
La estrategia gubernamental busca persistir en la presión contra las redes delictivas mediante labores de inteligencia y judicialización, con el reto de asegurar condenas firmes y evitar el surgimiento de nuevos grupos en reemplazo de los desarticulados.










