El representante a la Cámara por el Valle del Cauca, Jaime Arizabaleta, perteneciente al Centro Democrático, sostuvo la necesidad de su propuesta legislativa denominada popularmente ley “anticapuchos”, en el marco de una entrevista concedida al programa Los Cuchos. Para el congresista, “cuando alguien esconde su identidad, sobre todo en medio de una revuelta, es porque muy probablemente va a cometer un delito”.
Condiciones para sancionar el uso de capuchas
El parlamentario explicó que la iniciativa busca sancionar penalmente la acción intencional de taparse el rostro con máscaras, capuchas o disfraces siempre que se presenten de manera simultánea tres factores: en el contexto de una protesta ciudadana, ante la presencia de destrozos o actos vandálicos, y mediando el propósito deliberado de no ser individualizado. Arizabaleta reconoció que una prohibición generalizada sobre cubrirse el rostro no habría superado el filtro de la Corte Constitucional, por lo que fue necesario delimitar el alcance jurídico del texto.
Precedentes internacionales y respuesta del ELN
Como antecedentes legales, el representante citó que Chile cuenta con disposiciones semejantes y que en Italia, bajo la administración de Giorgia Meloni, se dieron pasos para castigar el ocultamiento facial en desórdenes públicos. Además, mencionó que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) emitió una declaración en sus canales oficiales donde catalogó la propuesta como una “grave afrenta contra la protesta social”, mencionando al legislador y a su familia.
Sobre esta reacción, Arizabaleta enfatizó: “Si los primeros en reaccionar no fueron los estudiantes ni los jóvenes, sino el ELN, eso significa que gran parte de estos encapuchados hacen parte de las guerrillas urbanas”. Por su parte, el Centro Democrático ha promovido la difusión de estos argumentos buscando respaldar la norma como una herramienta para salvaguardar el orden público y distinguir las marchas legítimas de los actos vandálicos.










