Durante el cierre del encuentro de cancilleres del G20, realizado en Atlanta, Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, rechazó que la administración estadounidense hubiera intervenido en la partida de Flávio Bolsonaro de territorio brasileño luego de su revés en los comicios presidenciales.
“No participamos en ninguno de los preparativos que hizo para salir. Al menos, el Gobierno estadounidense no estuvo involucrado directamente en ninguno de esos movimientos”, declaró el máximo responsable de la diplomacia de ese país.
El funcionario indicó que la única gestión del presidente Donald Trump se limitó a permitir su entrada a territorio norteamericano, dado que el político ya poseía una visa vigente para ingresar a esa nación.
Pese a estas declaraciones, un reporte de The New York Times indicó que un colaborador de la administración Trump habría coordinado la aeronave privada utilizada por el exaspirante a la presidencia, su esposa y sus dos hijas en su desplazamiento.
En el transcurso de la cita ministerial, Rubio conversó con el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira. El representante norteamericano ratificó que conversaron y expresó su interés en volverse a encontrar con su homólogo en la próxima cumbre del G7.










