El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que su país ha logrado desmantelar gran parte de la infraestructura militar de Irán, aunque advirtió que todavía quedan pendientes "uno o dos objetivos" por atender, entre los cuales mencionó una supuesta instalación nuclear identificada como la montaña Pickaxe.
Durante unas declaraciones ofrecidas a la prensa desde su residencia ubicada en Florida, el mandatario indicó que las conversaciones con Teherán para poner fin al conflicto bélico iniciado conjuntamente con Israel a finales de febrero "avanzaban de manera adecuada, pero como ya es conocido, no son actores muy confiables".
Asimismo, el jefe de Estado subrayó que Washington no muestra urgencia por llevar a cabo nuevas ofensivas militares, argumentando que las fuerzas armadas y el programa atómico de la nación persa ya han sufrido daños severos.
"Hemos neutralizado su capacidad nuclear. Todavía tenemos que ocuparnos, diría yo, de uno o dos sitios, pero podemos hacer eso en 10 minutos", expresó Trump, quien agregó: "Probablemente puedan fijarse en la montaña Pickaxe, y de eso hay que ocuparse. Podemos hacer todo eso muy rápidamente".
Por su parte, las autoridades del gobierno iraní han rechazado categóricamente que en dicho lugar se desarrollen actividades vinculadas con la energía nuclear.
Panorama político y reacciones diplomáticas
El gobernante estadounidense ha dejado abierta la posibilidad de ejecutar nuevas operaciones castrenses una vez concluyan las elecciones legislativas en su país programadas para la próxima semana. Previamente, el mandatario había comentado que evaluaba la posibilidad de "acabarlos de una vez".
En contraste, horas antes el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, aclaró que la administración de Trump aún no adopta una determinación definitiva sobre posibles bombardeos adicionales contra territorio iraní y reiteró la disposición del gobierno norteamericano de explorar una salida por la vía diplomática.
En respuesta a las advertencias sobre una eventual reactivación de los ataques tras los comicios, el líder supremo de Irán lanzó una advertencia directa tanto a Estados Unidos como a Israel para que se abstengan de emprender nuevas acciones armadas.










