El Centro Integrado de Datos (CID) confirmó este lunes en la noche que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real logró identificar a la totalidad de los 69 fallecidos en el siniestro ferroviario registrado el miércoles anterior en Urda, localidad situada en la zona central de España.
De acuerdo con el reporte preliminar entregado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, el saldo mortal comprende a 54 ciudadanos españoles y 15 extranjeros. En cuanto al género, se trata de 40 hombres y 29 mujeres, todos mayores de edad.
El grupo de 15 extranjeros está compuesto por 4 personas de Estados Unidos, 2 de Australia, 2 de Japón, 1 de Argentina, 1 de Canadá, 1 de República Checa, 1 de Francia, 1 de México, 1 de Portugal y 1 de Túnez.
Las autoridades informaron que las 69 identificaciones ya fueron comunicadas de manera directa a los allegados de las víctimas y a las respectivas oficinas consulares para el caso de los ciudadanos de otros países.
El CID, establecido tras la puesta en marcha del Protocolo nacional de actuación Médico-forense y de Policía Científica para incidentes con múltiples víctimas, indicó que la cifra provisional de decesos se mantiene en 69.
Respecto a los métodos utilizados, el Tribunal Superior de Justicia detalló que 56 cuerpos fueron reconocidos mediante dactiloscopia a cargo del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.
Las 13 identificaciones restantes se consiguieron por medio de pruebas de ADN, ejecutadas por el Instituto Nacional de Toxicología en cooperación con la Guardia Civil.
El protocolo estipuló que cada reconocimiento debía notificarse primero a la familia de forma presencial y personal. Solo tras este paso formal se procedía a incluir el caso en el registro oficial que el Centro de Integración de Datos divulga a la ciudadanía.
Asimismo, el CID señaló que 55 cuerpos ya se encuentran a disposición de sus seres queridos y destacó que todo el proceso forense se cumplió con la máxima celeridad y rigor.
En las labores de autopsia e identificación trabajaron más de 60 expertos en Toledo desde el miércoles pasado. El equipo incluyó a 12 médicos forenses de Toledo, 4 de Ciudad Real, 2 de Cáceres y 1 de Cuenca, además de 2 doctoras asesoras del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
Las autopsias también contaron con el apoyo de 8 técnicos forenses: 3 de Toledo, 2 de Albacete, 2 de Cáceres y 1 de Guadalajara.
Por su parte, 9 especialistas del Instituto Nacional de Toxicología asumieron los análisis genéticos post mortem.
Un contingente de 27 agentes del Servicio de Criminalística y de Policía Judicial de la Guardia Civil llevó a tanto las labores de dactiloscopia como el cotejo de ADN con las familias que reportaron desapariciones.
Paralelamente, se dispuso de un equipo de atención psicológica integrado por 3 profesionales del Instituto de Medicina Legal de Toledo y 1 del Instituto de Medicina Legal de Órganos con Jurisdicción Estatal.
Finalmente, el CID resaltó la colaboración de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que brindó soporte logístico fundamental hasta el cierre de las tareas de identificación y notificación, aportando los recursos necesarios para el manejo de los cuerpos y el soporte médico-forense.










