Frente al proyecto de ley de rescate fiscal que el Ejecutivo radicará esta semana, el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), José Ignacio López, hizo un llamado para que la iniciativa priorice la contención del gasto del Estado y la optimización de los recursos públicos.
Si bien el dirigente gremial admitió la posibilidad de contemplar acciones para robustecer los ingresos de la nación, subrayó que estas no pueden constituir el núcleo del ajuste ni obstaculizar la expansión empresarial y la creación de empresas en el país.
“Lo que hemos visto en los últimos años es que con la reforma tributaria se penaliza o se carga mucho la actividad formal de emprendimiento y el país ha estado creciendo, digamos, a unas tasas que hacen que la situación fiscal no se no se solucione. Entonces, finalmente, hay que haber un compromiso entre cuánto se quiere más de ingresos y cómo se minimiza ese costo desde el punto de vista de generar los incentivos para que el sector formal y las empresas del país y el emprendimiento siga creciendo”, declaró López.
El líder gremial indicó que desde ANIF ya se entregaron al Gobierno diversas alternativas para captar más recursos sin necesidad de crear gravámenes adicionales. Entre las propuestas figura la supresión de ciertas deducciones fiscales que, a juicio del centro de estudios económicos, carecen de justificación.
“Eso aumenta el recaudo, pero no genera una señal amplia de qué va a ser más difícil emprender y crecer”, apuntó el directivo.
Debate sobre el salario mínimo y criterios técnicos
En paralelo, López abordó las discusiones en torno al salario mínimo, señalando que las negociaciones deben fundamentarse en variables de carácter técnico, tales como la inflación y la evolución de la productividad, ponderando tanto las ventajas para los asalariados como el impacto potencial sobre el costo de vida y la formalización laboral.
“En la mesa de concertación debería haber un equilibrio entre el beneficio que ven los hogares cuando se les incrementa el salario versus el costo, vía inflación y el costo de menor formalización y menor empleo”, acotó.
Adicionalmente, el presidente de ANIF puntualizó que el incremento salarial decretado para el presente periodo no se ha reflejado de forma proporcional en el consumo de las familias colombianas.
“Este año, el gasto de los hogares está creciendo muy por debajo de lo que creció el incremento del salario mínimo. ¿Y eso eso qué nos indica? Que muchos hogares colombianos no se vieron beneficiados del incremento del salario mínimo, que están viendo cómo la inflación sí afecta a su bolsillo y que están viendo cómo están en riesgo sus puestos de trabajo”, aseveró.
Preocupaciones sobre la inflación
Estas advertencias coinciden con las proyecciones de distintos analistas, incluido el propio centro de estudios, que sitúan la inflación de cierre de año en el 6,6 %. Dicho indicador responde a presiones sobre los servicios, los rubros públicos y los alimentos, estos últimos impactados parcialmente por sucesos climáticos como el fenómeno de El Niño.
El gremio manifiesta inquietud ante la posibilidad de que estas alzas, que en principio tendrían carácter transitorio, terminen arraigándose si se sobreponderan al momento de fijar el aumento salarial correspondiente a 2027.










