Una emergencia crítica pone en riesgo el servicio de energía eléctrica en la costa Caribe colombiana, con la posibilidad inminente de apagones masivos en el corto plazo. La filial de Empresas Públicas de Medellín (EPM), Afinia —responsable de proveer el servicio a 1,4 millones de clientes en esa zona del país—, enfrenta una crisis financiera severa que pone en duda la estabilidad de su funcionamiento.
Como consecuencia de esta coyuntura, XM, el administrador del mercado de energía nacional, analiza aplicar una "limitación de suministro de energía" en horarios específicos. Dicha acción técnica significaría cortar el envío de electricidad a la compañía por falta de garantías financieras suficientes, lo que derivaría en suspensiones del servicio para los habitantes. De llevarse a cabo, representaría una medida inédita en el territorio nacional, y el fallo definitivo se definiría este miércoles para entrar en vigencia desde el 30 de octubre.
El origen principal de esta emergencia se debe a pasivos acumulados por parte de la empresa que suman 131.000 millones de pesos. Pese a que la entidad había pactado previamente un esquema de pagos con la red eléctrica, dicho acuerdo se quebrantó y no se han realizado transferencias desde el pasado 8 de octubre.
Las obligaciones mensuales corrientes de la firma con el sector eléctrico llegan a los 300.000 millones de pesos. A pesar de esto, el alcalde de Medellín y titular de la junta directiva de EPM, Federico Gutiérrez; el gerente general de EPM, Jhon Maya; y ejecutivos de la filial han señalado que la compañía no posee el flujo de caja requerido para saldar la deuda antes de concluir el mes, situación que anticipa la llegada de los cortes.
Ante la cercanía de las interrupciones del servicio, se organizó un encuentro extraordinario de la junta directiva de EPM en las instalaciones de La Alpujarra, en Medellín. La sesión, encabezada por el mandatario local, busca examinar si existen caminos financieros para conseguir los 131.000 millones de pesos exigidos previo al vencimiento del plazo.
Por otro lado, el panorama estructural presenta mayores complicaciones: se calcula que la filial ocasiona a EPM un déficit anual aproximado de 1,5 billones de pesos. Este escenario impactará fuertemente las cuentas distritales de Medellín para la próxima vigencia fiscal, previendo una disminución de 1,3 billones de pesos en los aportes económicos que la multilatina entrega a la capital antioqueña. Mientras el Gobierno nacional y la Superintendencia de Servicios Públicos participan en la mesa de diálogo para hallar salidas, la zozobra se mantiene entre más de un millón de hogares y empresas costeñas.










