Una ofensiva aérea ejecutada presuntamente por tropas venezolanas sobre un punto de concentración del Ejército de Liberación Nacional (ELN) habría provocado múltiples víctimas mortales en el sector Buena Vista del Meta, ubicado en el estado fronterizo de Apure.
La alerta fue difundida por el exdiputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan García Escalona, quien detalló que al menos nueve cuerpos fueron trasladados hacia la capital estatal, San Fernando. En esa localidad, una unidad forense del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) estaría realizando las necropsias en las instalaciones del cementerio Luis Herrera.
De acuerdo con estos informes preliminares, otros diez cuerpos habrían permanecido en la zona donde se ejecutó la acción armada, mientras que varios heridos habrían cruzado la frontera para refugiarse o recibir atención en territorio colombiano.
Hallazgos e indicios en la zona del ataque
El acontecimiento resulta llamativo para analistas de seguridad, dado que históricamente las autoridades del vecino país no solían desplegar maniobras militares de gran envergadura contra el ELN, guerrilla con amplia presencia en esa franja territorial desde hace décadas.
Pobladores del corregimiento o centro poblado de Puerto Páez, el más cercano al lugar del bombardeo, recopilaron documentos de identidad encontrados en las inmediaciones. Entre los registros figuran los nombres de Juan Carlos Guerrero Márquez y Jesús Javier Brugal Carrero, además de licencias de conducción a nombre de este último, de Gabriel Carlos Brugal y de Wilden Luis Solorzano Camacho.
Denuncias sobre el control armado en Apure
Tras dar a conocer los reportes, el exdiputado García Escalona reiteró que Apure opera como retaguardia logística de grupos irregulares y eje de acopio de cargamentos de clorhidrato de cocaína, con precios calculados por fuentes locales en cerca de 1.000 dólares por kilo. El dirigente político señaló que esta problemática ha sido documentada por diversos organismos internacionales.
Asimismo, García denunció hostigamientos y presiones contra los pobladores de San Rafael, El Terrón (Arichuna) y sectores como Capanaparo, Quintero y Achaguas, en el municipio Muñoz, donde según afirmó, antiguos hatos expropiados son empleados para actividades del narcotráfico. Esas mismas alertas de zozobra comunitaria abarcan localidades como Palmarito, Guasdualito, El Amparo, La Victoria y El Nula, en el municipio Páez, así como en Elorza (municipio Rómulo Gallegos).
“Reportes locales señalan un presunto bombardeo del Ejército venezolano contra un campamento del ELN en Buena Vista del Meta, estado Apure, fronterizo con Colombia”, trinó por su parte Rocío San Miguel, especialista en asuntos militares y directora de la ONG Control Ciudadano.
El dirigente político también puso en cuestión la aparente connivencia de administraciones locales y regionales con facciones del ELN, las disidencias de las FARC y las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL). Hasta el momento, el régimen venezolano no ha emitido ninguna comunicación oficial para confirmar o desmentir la operación.










