En medio de un fuerte despliegue institucional nocturno, la fuerza pública llevó a cabo una gigantesca intervención de orden público en zonas neurálgicas del centro de Bogotá. La operación estuvo bajo la coordinación directa del presidente Abelardo De La Espriella y se concentró en los barrios San Bernardo y Santa Fe, conocidos por sus difíciles condiciones de seguridad.
Despliegue nocturno desde El Salitre
La movilización dio inicio formal a la 1:17 a.m., hora en que la caravana del mandatario llegó al comando de la Policía Metropolitana de Bogotá, situado en el sector de El Salitre. Allí se encontraban agrupados contingentes de la Policía Nacional, el Ejército Nacional y la Fiscalía General de la Nación. Luego de recibir las instrucciones del jefe de Estado, los uniformados salieron hacia sus respectivos objetivos cerca de la 1:30 a.m.
El presidente se quedó en la central policial monitoreando los operativos al instante, y se prevé que en las horas venideras entregue el reporte oficial con los resultados de los procedimientos.
Acciones en San Bernardo y el barrio Santa Fe
Miembros del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) llegaron al barrio San Bernardo, considerado uno de los puntos más críticos del centro de la ciudad. Los agentes se adueñaron de la carrera 10.ª, la carrera 9.ª y la carrera 8.ª, abarcando el espacio entre las calles 2.ª y 6.ª con el propósito de ubicar a microtraficantes y revisar diferentes anomalías en la zona.
Al mismo tiempo, la zona de tolerancia del barrio Santa Fe quedó inmovilizada ante la incursión conjunta del Ejército, la Policía y la Fiscalía. Los funcionarios hicieron requisas establecimiento por establecimiento y le exigieron documentos a los ciudadanos que estaban en los locales, los cuales terminaron vacíos. Adicionalmente, se usaron drones para vigilar los tejados de los edificios y así impedir que sospechosos escondieran objetos ilegales o intentaran burlar los cercos de control.










