De cara a los comicios regionales de 2027, el escenario político en el oficialismo registraría un cambio significativo. Armando Benedetti, exfuncionario del Gobierno nacional, habría replanteado sus aspiraciones y ahora contemplaría postularse al Palacio Liévano en la capital del país, descartando así la opción de competir por la administración distrital de Barranquilla.
La primicia fue dada a conocer a través del segmento de análisis político 'El Dato con Santiago Ángel', emitido por La FM. Según el reporte periodístico, el exministro muestra un renovado interés en buscar la Alcaldía de Bogotá.
Este viraje estratégico llama la atención de la opinión pública, puesto que hace pocas semanas el propio Benedetti había dejado abierta la puerta para aspirar a la alcaldía de la capital atlanticense.
En efecto, el pasado 31 de julio, durante una estancia en Barranquilla, al ser interrogado sobre una posible candidatura en esa ciudad, expresó de manera abierta: “La alcaldía de Barranquilla, esa sí me gusta”.
Pese a ello, ante la hegemonía política que ostenta el clan Char en territorio atlanticense, la perspectiva actual sería distinta para el dirigente político.
De acuerdo con la información entregada por el periodista Santiago Ángel, el exministro se decantaría por la capital colombiana, un movimiento que alteraría el ajedrez electoral de los posibles candidatos de la coalición gubernamental. Dicha opción estaría respaldada, además, por su paso como concejal de Bogotá años atrás.
Cabe aclarar que este informe no constituye una inscripción oficial ni representa un anuncio definitivo por parte de Benedetti. Asimismo, se debe tener en cuenta que el Pacto Histórico contempla la realización de una consulta en el mes de marzo para definir a sus contendores, un grupo en el que sonarían varios exministros de la administración anterior e incluso el exmandatario Gustavo Petro.
Mientras la baraja de aspirantes para las justas territoriales de 2027 empieza a consolidarse, el nombre de Benedetti genera nuevos movimientos en el tablero político, situando a Bogotá como su probable destino electoral.
En adelante, la atención se centrará en verificar si el exfuncionario confirma de su propia voz este viraje en sus aspiraciones y si su nombre se consolida finalmente como una de las fichas principales del Pacto Histórico para conquistar el Palacio Liévano.










