El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, entregó detalles sobre la detención del empresario colombiano Álvaro Pulido Vargas, conocido por su cercanía con Álex Saab, y quien actualmente afronta un par de imputaciones de carácter federal debido a supuestas maniobras de blanqueo de capitales y cohecho vinculadas al vecino país.
De acuerdo con las declaraciones del alto funcionario, los expedientes señalan que se habrían movilizado cientos de millones de dólares originados en transacciones con la administración venezolana. Asimismo, recalcó que las entidades de control mantendrán la cooperación con organismos internacionales para lograr que los implicados respondan ante los tribunales.
“Sus presuntas acciones muestran un flagrante desprecio al pueblo venezolano al corromper programas gubernamentales destinados a proporcionar alimentos, medicinas y vivienda para el enriquecimiento personal y explotar el sistema financiero estadounidense para hacerlo”, manifestó el fiscal.
Blanche añadió que sobre Pulido pesan dos procesos instaurados en los años 2019 y 2021, los cuales están asociados a redes de lavado de activos y sobornos multimillonarios que datarían de la época del gobierno de Nicolás Maduro.
“Ninguna cantidad de tiempo o distancia detendrá al Departamento de Justicia de trabajar con nuestras fuerzas del orden federales y socios internacionales para perseguir a estos criminales y llevarlos ante la justicia en un tribunal estadounidense”, puntualizó el portavoz.
Al ciudadano colombiano se le atribuye su presunta intervención en maniobras para blanquear una cifra superior a los 350 millones de dólares procedentes de Venezuela. Las pesquisas apuntan a contrataciones que habrían facilitado el movimiento de fondos mediante la red financiera norteamericana.
El empresario ha ganado notoriedad pública por sus nexos comerciales con Álex Saab, personaje que igualmente ha estado en la mira de la justicia estadounidense por presuntos ilícitos financieros derivados de contratos con Caracas, y quien fue extraditado a territorio norteamericano este año.
Las autoridades de Estados Unidos venían siguiendo los pasos de ambos implicados desde el año 2013. Inicialmente, las pesquisas giraban en torno a acuerdos comerciales con la firma Suvinca por un valor de 20 millones de dólares, los cuales tenían como fin la provisión de insumos destinados a la edificación de un complejo deportivo en el estado venezolano de Vargas.










