Frente a una deuda pública que ya llega al 60% del Producto Interno Bruto (PIB) y sigue al alza, Nigel Clarke, alto funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI), advirtió que el escenario actual carece de viabilidad y sostenibilidad.
Aunque el organismo multilateral analiza la entrega de asistencia técnica y posibles recursos financieros al país, Clarke enfatizó que el Gobierno nacional debe asumir su responsabilidad mediante la implementación de correcciones económicas.
Ante este panorama, la administración del presidente Abelardo De La Espriella radicará en el Congreso un proyecto de ley enfocado en un severo recorte y ajuste fiscal, para lo cual ya ordenó una revisión exhaustiva de exenciones, subsidios y tratamientos tributarios especiales.
El debate sobre las exenciones y el IVA
No es la primera ocasión en que se discute la supresión de gabelas tributarias en el territorio nacional. Juan Alberto Londoño, ex viceministro de Hacienda, señaló que el debate debe centrarse en ampliar la base de ciudadanos que pagan impuesto de renta y en suprimir beneficios asociados al IVA.
"Eso fue lo que nosotros propusimos cuando dijeron que había el estallido social. En IVA hay una cantidad de servicios y bienes que no pagan IVA, eso es una exención. Entonces, al final de cuentas, lo que está diciendo el presidente detrás de ese mensaje es, los colombianos tenemos que pagar IVA por los bienes y servicios que consumimos", indicó Londoño, quien añadió ejemplos como la diferencia de gravámenes entre una lata de atún común y los productos prémium de restaurantes o cafeterías.
De acuerdo con cifras del Marco Fiscal de Mediano Plazo, el gasto tributario en Colombia se concentra casi en su totalidad en el IVA, rubro que ascendió a 99 billones de pesos en 2024. Actualmente, productos básicos como la carne vacuna, el pescado, los huevos, el arroz, además de insumos agrícolas y paneles solares, están exentos, mientras que artículos como el café, el azúcar, licores, electrodomésticos y la medicina prepagada tienen una tarifa preferencial del 5%.
Cabe recordar que los intentos de modificar este tributo durante la administración de Iván Duque, bajo la batuta del entonces ministro Alberto Carrasquilla, desataron violentas jornadas de protesta que obligaron a archivar la iniciativa y costaron al país la pérdida del grado de inversión.
Alternativas y propuestas de los expertos
Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, apoya la revisión de los beneficios del IVA, sugiriendo como contrapeso la entrega de una devolución mensual a los hogares más vulnerables o la aplicación de esquemas de no cobro para los artículos básicos de la canasta familiar.
A esta discusión se suma la baja cobertura del impuesto de renta en personas naturales, cuya carga recae sobre un sector muy reducido de la población.
Por su parte, el especialista en finanzas públicas Germán Machado explicó las opciones disponibles:
"Cuando uno dice eliminemos todos los beneficios tributarios, si uno se fuera a ese extremo, lo que estaría diciendo es que está dispuesto a modificar el IVA. Si uno dice que no, que el IVA no lo toca, que no se mete, porque eso es un tema muy sensible, las únicas dos posibilidades que le quedan son eliminar beneficios tributarios de personas naturales o eliminar beneficios tributarios de personas jurídicas, o sea, de las empresas. Y ese espacio sí termina siendo un poco más pequeño, porque no estaríamos hablando de 160 billones, sino alrededor de unos 40".
A esto se aúna la urgencia oficial de retirar gravámenes que en el pasado frenaron la inversión en sectores estratégicos como el de hidrocarburos, reduciendo aún más el margen de maniobra estatal.
Reducción del gasto y subsidios
Frente a las limitaciones por el lado de los ingresos, los analistas coinciden en que el recorte del gasto ofrece un abanico más amplio de soluciones:
- Desmontar el subsidio a los combustibles (gasolina y diésel), considerado un hueco fiscal.
- Reevaluar los auxilios de energía y gas destinados a estratos altos.
- Depurar el sistema subsidiado de salud excluyendo a beneficiarios irregulares, sumado a los 3 billones de pesos detectados en evasión de cotizaciones a través de la UPGPP.
Salazar también ve margen de acción en el sector corporativo, argumentando que el esquema actual castiga con más impuestos a las empresas de menor tamaño y genera distorsiones en la competencia sectorial.
Una meta ambiciosa para 2027
Los antecedentes de la fallida reforma de Carrasquilla y los tropiezos legislativos del expresidente Gustavo Petro evidencian la complejidad de sacar adelante ajustes fiscales en el Capitolio.
Abelardo De La Espriella llegó a la jefatura de Estado con la promesa de sanear las finanzas nacionales y fijó una meta sin precedentes: recortar 45 billones de pesos del presupuesto para el año 2027, superando con creces el alcance de cualquier reforma tributaria anterior.
El éxito de la iniciativa dependerá en gran medida de la estrategia comunicativa del Ejecutivo frente a una ciudadanía recelosa.
"Hay que convencer a una sociedad que siempre va a ser escéptica de 'cómo así que va a gastar menos es lo mejor para el país en el largo plazo'. Y con esto yo lo que diría es: ya han pasado bastantes meses desde el inicio del gobierno sin medidas claras, y ya es hora que empiecen a decirnos por dónde va a ser el ajuste para que, como sociedad, podamos discutir qué tan viable es", concluyó Salazar.










