Durante una ronda de visitas institucionales a diversas carteras gubernamentales este martes, el presidente Abelardo De La Espriella fijó la postura que asumirá su administración frente a las entidades promotoras de salud (EPS), en el marco de su paso por el Ministerio de Salud.
El jefe de Estado subrayó que el Ejecutivo no actuará con animosidad hacia el sector privado, aunque advirtió que habrá mano firme contra los operadores que incumplan sus obligaciones.
"Las EPS no son enemigas, las malas EPS no son intocables. El que esté haciendo las cosas mal tiene que recibir la sanción que corresponde, sea quien sea. En este Gobierno no hay prejuicios ideológicos ni temerarios frente a las EPS, se acabó el cuento de que las EPS son malas por el mero hecho de ser privadas. La valoración de las EPS será puramente objetiva, cumplen o no cumplen, punto", aseveró el mandatario.
Tratamientos represados y redefinición de la UPC
Durante su pronunciamiento, De La Espriella reveló un balance crítico sobre el estado del sistema al asumir el poder, indicando que se detectó un represamiento de fórmulas médicas y procedimientos asistenciales que afecta a más de un millón de usuarios.
Frente a la sostenibilidad financiera, el presidente demandó despolitizar la fijación de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), insistiendo en que debe calcularse a partir de parámetros estrictamente técnicos y costos reales.
"La UPC es uno de los asuntos que debemos devolver al terreno estrictamente técnico. Su valor no puede definirse con criterios políticos ni utilizarse como argumento ideológico en las discusiones entre el gobierno y las EPS. El Gobierno tiene que saber, con información seria y verificable, cuánto cuesta atender bien a un compatriota y asignar los recursos con fundamento en esa realidad", sostuvo.
Cuestionamientos a la gestión previa
El gobernante también lanzó fuertes reproches a las actuaciones adelantadas por el Gobierno anterior y sus entidades de vigilancia y control en materia sanitaria.
"Se acabó la práctica de tipo Gestapo, que se hacía con la superintendencia y con el ministerio. Con el régimen anterior esa fue la técnica que aplicaron: la Gestapo, persiguieron a muchas EPS sin ningún rigor técnico", concluyó De La Espriella.










