El terremoto en Colombia, de magnitud 7,4, dejó escenas que marcaron a Cali mientras avanzaban las labores de búsqueda de cuerpos y, al mismo tiempo, abrió espacio a gestos que devolvieron la fe. En medio de la angustia y las pérdidas de muchas familias, ocurrió un reencuentro que se volvió símbolo de esperanza: una niña logró encontrar nuevamente a su perro, Bruno.
La historia, ampliamente difundida en redes sociales, tuvo a Bruno como protagonista. El animal desapareció durante la emergencia y su familia quedó preocupada. La perseverancia de la menor, sumada a la solidaridad de la comunidad, permitió que el perro regresara a casa en la capital del Valle del Cauca.
Tras perder a Bruno, la niña no se quedó de brazos cruzados. Con la certeza de que aún podía ubicarlo, tomó lápiz, papel y colores para recrear el rostro de su mascota y escribir su nombre. Luego, con ese dibujo como guía, salió a recorrer las calles del barrio buscando a su compañero.
El caso llamó la atención de quienes se enteraron de la búsqueda. La Fundación Gloria Mariana, que acompañó y visibilizó lo ocurrido a través de sus canales, difundió el relato.
“Ella escribió su nombre, dibujó su carita y salió a buscarlo”, relató la organización en una publicación en redes.
Mientras otras familias atravesaban la incertidumbre y el dolor provocados por el sismo, la niña continuó su búsqueda sin abandonar la esperanza de reencontrarse con su perro. Finalmente, su esfuerzo tuvo recompensa.
Bruno logró volver a su hogar, donde fue recibido con un fuerte abrazo por su dueña. La Fundación Gloria Mariana calificó el encuentro como un momento inolvidable en medio de la tragedia.
En redes, la historia se compartió como ejemplo de que la búsqueda y la solidaridad pueden dar resultados incluso en medio de una emergencia. La organización también envió un mensaje para quienes todavía intentan encontrar a sus seres queridos.
“No dejen de buscar. No están solos”, expresó la Fundación Gloria Mariana, con un llamado a mantener la fe y continuar las labores de búsqueda.
Además del reencuentro, el caso sirvió para reforzar la importancia de contemplar a los animales dentro de los planes de emergencias. En un sismo, perros y gatos pueden desorientarse, escapar y perderse, por lo que se recomienda identificarlos y contar con mecanismos que ayuden a localizarlos y facilitar su regreso.










