Diversas comunidades nativas en Colombia hicieron un llamado de auxilio urgente luego de ser golpeadas por un fuerte terremoto que dejó afectaciones considerables y profundizó los problemas de comunicación en los territorios más aislados del país.
El movimiento telúrico golpeó con fuerza a poblaciones vulnerables, generando destrucción y dejando en evidencia la precariedad en la conexión con las zonas más apartadas. Pese a que las labores de evaluación apenas avanzan, los primeros reportes advierten sobre emergencias personales y una imperiosa necesidad de socorro.
La falta de conectividad y las barreras de acceso dificultan el trabajo para conocer la dimensión exacta de la catástrofe. De no recibir asistencia con prontitud, varios asentamientos corren el riesgo de quedar completamente incomunicados.
Llamado a la solidaridad nacional e internacional
Ante la crisis humanitaria, los pobladores perjudicados recalcaron la necesidad de poner en marcha operativos de rescate y planes de rehabilitación sin demoras, enfocados en habilitar las vías de comunicación y auxiliar a los damnificados.
No obstante, los factores geográficos y las complicaciones para ingresar a estos puntos críticos vuelven compleja la intervención estatal y humanitaria. Por esta razón, los pueblos originarios solicitaron apoyo tanto a nivel nacional como internacional para agilizar la llegada de ayudas.










