A casi cuatro años de la tragedia que sacudió a la comunidad académica estadounidense, Dylan Mortensen, una de las sobrevivientes de la masacre de la Universidad de Idaho, ha revelado el profundo impacto que el hecho sigue generando en su cotidianidad. La joven relató que, debido al constante temor a ser reconocida y al acoso de terceros, su familia se ha visto en la obligación de cambiar de domicilio en nueve oportunidades desde noviembre de 2022.
Asimismo, detalló mediante un documento judicial que debió implementar un seudónimo en su lugar de trabajo, al gestionar pedidos a domicilio y al entablar vínculo con personas desconocidas. Su pronunciamiento surge en medio de un nuevo litigio legal en el que su defensa busca frenar la divulgación pública de registros audiovisuales y fotográficos donde aparezca su rostro, argumentando que esto vulneraría su derecho a la intimidad y agravaría el hostigamiento que padece.
Teorías conspirativas y el recuerdo de aquella noche
Mortensen también expresó su malestar por los cuestionamientos y teorías conspirativas que surgieron en torno a su actuación durante la madrugada del crimen, donde perdió a cuatro de sus compañeros: Xana Kernodle, Ethan Chapin, Kaylee Goncalves y Madison Mogen. La testigo clave recordó que, en medio de los asesinatos perpetrados dentro de la vivienda, alcanzó a divisar a un sujeto que portaba un sombrero y una máscara de color negro.
El señalado como autor material del cuádruple homicidio fue Bryan Kohberger, un estudiante de posgrado en criminología que resultó capturado semanas más tarde en el estado de Pensilvania tras el hallazgo de su ADN en una vaina de cuchillo hallada en el lugar de los hechos. El procesado aceptó posteriormente su responsabilidad mediante un pacto judicial con la Fiscalía que le permitió evadir la pena capital a cambio de recibir una condena a cadena perpetua.
Batalla jurídica para proteger su identidad
La preocupación de la joven quedó nuevamente en manos de la jueza Megan Marshall, luego de que su representante legal apelara una autorización previa concedida a una compañía mediática para acceder a archivos audiovisuales de la ciudad de Moscú, en Idaho. La solicitud exige que las autoridades filtren y revisen privadamente el material para salvaguardar la identidad de la sobreviviente y evitar mayores riesgos para su seguridad personal.










