Panamá continúa registrando una alta actividad telúrica. Este lunes 12 de octubre, a las 6:20 p. m. (hora local), se presentó un nuevo movimiento telúrico de magnitud 6,1. De acuerdo con la información preliminar entregada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el epicentro de este sismo se localizó en Río Grande y tuvo una profundidad superficial, inferior a los 30 kilómetros. Este evento se añade a la larga lista de temblores generados tras el terremoto de 7,7 ocurrido el viernes anterior.
Por su parte, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) confirmó que, tras el sismo en territorio panameño, se descartó por completo cualquier riesgo de alerta de tsunami para las costas colombianas.
Impacto en el patrimonio y zonas afectadas
Información suministrada por el Ministerio de Cultura de Panamá señala que el país vecino ya suma más de 300 réplicas desde el temblor principal. Estos eventos han provocado daños materiales significativos en más de 2.000 edificaciones a lo largo del territorio nacional, afectando de manera directa iglesias, bibliotecas, museos y construcciones de valor patrimonial.
Las labores de evaluación y revisión técnica por parte de los organismos de socorro se han enfocado prioritariamente en las provincias del centro del país, tales como Coclé, Veraguas y Los Santos. En estas regiones se han evidenciado importantes deterioros, entre los que figuran caídas de materiales, agrietamientos y graves afectaciones en techos y fachadas.
Plan de respuesta gubernamental
Frente al panorama de emergencia, Yamileth Stanziola, directora de Proyectos Especiales del Ministerio de Cultura, detalló cómo operará la estrategia estatal de recuperación:
"La atención se desarrollará por etapas, comenzando con la limpieza y el aseguramiento de las áreas afectadas, para posteriormente establecer las intervenciones de recuperación, rehabilitación o reconstrucción que correspondan, de acuerdo con los resultados de las evaluaciones especializadas"
Entre tanto, los organismos de emergencia y las autoridades regionales permanecen en máxima alerta ante la posible ocurrencia de nuevos movimientos telúricos, al tiempo que insisten a la ciudadanía en conservar la prudencia y acatar las directrices oficiales.










