El Gobierno de Panamá informó este lunes que se necesitarán al menos 61 millones de dólares para llevar a cabo la restauración de 67 centros médicos que sufrieron daños a raíz del movimiento telúrico de magnitud 7,7 registrado el pasado viernes. Asimismo, la administración nacional confirmó la edificación de 1..300 casas para las familias damnificadas.
Durante una rueda de prensa, el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, señaló: "Nosotros tenemos 842 instalaciones (hospitalarias) a nivel nacional, de esas 67 sufrieron afectaciones, y se va a requerir de una inversión de alrededor de unos 61 millones de dólares para poder volverlas al reestructurar".
El funcionario detalló que el centro asistencial que sufrió los mayores estragos fue el ubicado en el corregimiento de Tonosí, en la provincia de Los Santos, zona donde se situó el epicentro del sismo.
Ante esta situación, el jefe de la cartera de Salud indicó que, mientras se edifica un centro médico totalmente nuevo en Tonosí —un proceso que tomará cierto tiempo—, ya se dispusieron carpas y un hospital modular para garantizar la atención a los ciudadanos.
En el marco de la misma intervención oficial, se reportó que las inspecciones han abarcado 1.774 viviendas averiadas y que unas 6.000 personas figuran como damnificadas por el desastre natural.
Por su parte, el ministro de Vivienda, Jaime Jované, anunció que ya se fijó un cronograma certificado con las compañías constructoras para arrancar con las obras de las primeras 1.300 residencias impactadas por el temblor.
Jované puntualizó que se dará prioridad a los núcleos familiares que se encuentren en condiciones de mayor vulnerabilidad.
El ministro agregó que desde el día siguiente se coordinará el desplazamiento de maquinaria, personal técnico e insumos hacia las zonas afectadas, comenzando con las labores de retiro de escombros para agilizar los tiempos de construcción.
De igual forma, el titular de la cartera de Vivienda explicó que, en paralelo a las obras de edificación, se adelanta la habilitación de albergues temporales donde los ciudadanos residirán provisionalmente.
Por su parte, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) dio a conocer en su balance más reciente que, como parte de las operaciones de contingencia, se han despachado por vía aérea 69.685 libras (31,6 toneladas) de ayuda humanitaria, además de 240 toneladas de agua potable destinadas a las poblaciones y centros médicos.
Un reporte más exhaustivo emitido el domingo evidenció que el movimiento telúrico ocasionó destrozos en más de 2.000 estructuras en todo el territorio nacional, abarcando más de 1.280 casas, 656 escuelas, más de 60 sedes gubernamentales, 44 templos religiosos, 24 centros de salud, 11 hoteles y cerca de diez vías y puentes.
A pesar de la magnitud del sismo, que sacudió al país al mediodía del viernes, no se registraron víctimas fatales y solo se contabilizaron una treintena de heridos leves. No obstante, los mayores perjuicios se concentraron en la península de Azuero, una región compuesta por poblados pequeños con habitantes de tercera edad que dependen fundamentalmente de las labores agropecuarias.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado una cifra definitiva sobre los perjuicios materiales, pero ya decretaron la emergencia nacional para disponer de hasta 100 millones de dólares con el fin de atender la contingencia.










