El presidente Abelardo De La Espriella solicitó formalmente ante el Congreso de la República la aplicación de un mensaje de urgencia e insistencia, con el propósito de agilizar el debate y la aprobación del proyecto de ley de rescate fiscal, según reveló en primicia Ricardo Ospina, director del Servicio Informativo de Blu Radio.
La propuesta legislativa apunta a sanear las finanzas del Estado, disminuir el gasto público y estimular la economía bajo los principios de progresividad, equidad y eficiencia. Mediante esta acción, la administración central pretende que el poder legislativo le otorgue máxima prioridad a su iniciativa económica.
Justificación oficial y plazos legislativos
En el oficio enviado a las cabezas del Senado y la Cámara de Representantes, el mandatario advirtió que sancionar la reforma con prontitud es imperativo para frenar el deterioro financiero nacional. De acuerdo con el Ejecutivo, el escenario heredado del gobierno de Gustavo Petro obliga a tomar medidas que frenen el gasto, alivien las presiones de la deuda y aseguren la viabilidad del sistema de salud, señalando que demorar el trámite pondría en riesgo la estrategia de ajuste.
«La programación de trámite legislativo ordinario reduciría la capacidad preventiva de la norma, pues permitiría que continúe el crecimiento ineficiente del gasto, se agrave la presión presupuestal por el incremento en el servicio de la deuda y se comprometa la sostenibilidad del aseguramiento en el Sistema General de Seguridad Social en Salud»
Esta declaratoria de urgencia modifica los tiempos y procedimientos en el Capitolio. Según el artículo 163 de la Constitución, las corporaciones disponen de 30 días para decidir. Asimismo, habilita sesiones conjuntas de las comisiones económicas de ambas cámaras y otorga prelación en el orden del día. El Gobierno fundamentó el pedido en los artículos 183 y 191 de la Ley 5 de 1992 y en la sentencia C-379 de 2016 de la Corte Constitucional.
Modificaciones tributarias y exclusiones del IVA
El articulado contempla modificaciones tributarias y alzas impositivas en sectores específicos para elevar el recaudo. Sin embargo, se ratificó que la canasta básica —incluyendo carne, pan, arroz, huevos, papa y lácteos— seguirá libre de IVA. La medida cobija también a fármacos, servicios de salud, educación, arriendos, servicios públicos, transporte y ACPM.
Adicionalmente, se proyecta un esquema de devolución del impuesto que ampararía a 36,5 millones de colombianos: 19 millones recibirían el reintegro total del IVA y 16,5 millones obtendrían hasta el 50 % de lo cancelado.
Cambios en aportes de salud
En cuanto a las cotizaciones al sistema de salud, las personas con percepciones de hasta dos salarios mínimos mantendrán una tarifa de 4 %, mientras que los contribuyentes que superen ese tope verán un incremento gradual que escalará hasta el 8 %.
Pese a los interrogantes planteados por diversos sectores sobre el impacto en los bolsillos ciudadanos, el presidente busca con esta urgencia destrabar una reforma fundamental para el porvenir fiscal del país.










