La Fiscalía solicitó medida de aseguramiento de detención intramural contra Alexander Díaz Mendoza, alias “Calarcá”, a quien se señala como cabecilla del Estado Mayor de Bloques y Frentes de las disidencias de las Farc. La petición se presentó luego de que un juez de control de garantías lo declarara persona ausente y se llevara a cabo la imputación por ocho delitos.
Según el ente acusador, a Díaz Mendoza se le atribuyeron concierto para delinquir agravado; homicidio en persona protegida; fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y municiones agravado; porte de armas de uso restringido; secuestro simple; desaparición forzada agravada; tortura en persona protegida y reclutamiento ilícito de menor de edad.
Durante la audiencia, la fiscal sustentó la solicitud de cárcel en la gravedad y la pluralidad de los hechos endilgados.
“La gravedad de delitos imputados. Hay una multiplicidad y extrema gravedad de delitos. No estamos frente a un solo delito, estamos frente a múltiples homicidios. Estamos hablando de 61, fuera de los desplazamientos, las amenazas, el reclutamiento, la tortura, o sea, y delitos graves de violación a los derechos”, señaló.
De acuerdo con la Fiscalía, la investigación también da cuenta de la manera como habrían ocurrido los hechos, en medio de la disputa territorial y la presencia de distintos grupos ilegales, en zonas con dificultades de control estatal.
“Allí, entonces, esa gravedad de esos delitos, estamos frente a un concierto para delinquir, homicidios agravados, múltiples tentativas, tortura, reclutamiento. La sola entidad de estas conductas supera ampliamente, su señoría, lo exigido por la jurisprudencia para acreditar la medida”, sostuvo.
Otro de los argumentos expuestos por el ente acusador fue la existencia de una condena previa contra Díaz Mendoza.
“Tenemos la sentencia condenatoria que tiene este sujeto, expedida por el Juzgado 3º Penal del Circuito Especializado de Florencia, Caquetá, el 28 de junio del 2024, por hechos ocurridos antes, del 2017 al 2019. Es decir, tiene una sentencia condenatoria vigente”, indicó la fiscal.
Además, la Fiscalía afirmó que habría un patrón sistemático y continuidad temporal de conductas, lo que, en su criterio, evidenciaría una actividad criminal permanente y organizada.
“Es el patrón sistemático, entonces, continuidad temporal de hechos, que demuestran que una actividad criminal permanente y organizada. Existe, entonces, ese riesgo, esa continuación de esa actividad delictiva”, explicó.
El ente acusador también mencionó la presunta falta de arraigo del procesado, su presunta posibilidad de eludir a las autoridades y su condición de cabecilla de una estructura con presencia en diferentes regiones del país. Para la Fiscalía, estos factores representarían un riesgo para comunidades y víctimas.
Por esas razones, el organismo pidió que Díaz Mendoza sea enviado a prisión.
“La petición final es, entonces, de que a este ciudadano Alexander Díaz Mendoza se le imponga una medida de carácter intramural, carcelario, al encontrarse acreditados esos requisitos, especialmente por la necesidad de protección de esas comunidades del Guaviare, del Caquetá, del Meta, del Putumayo, hasta de Antioquia”, manifestó la fiscal.
La funcionaria agregó que la medida busca asegurar la comparecencia del imputado al proceso, impedir una eventual obstrucción de la justicia y proteger a víctimas y testigos.
“Siendo esta la única medida idónea, su señoría, necesaria y proporcional frente al máximo cabecilla de una organización”, afirmó.
Finalmente, la fiscal señaló la reactivación de la orden de captura contra alias “Calarcá” y sostuvo que, a partir de esa determinación, es posible solicitar una medida de aseguramiento intramural.
“¿Qué su consecuencia sería cuál? Pues, la expedición de una orden de captura”, concluyó.










