La columnista Ana Cristina Restrepo Jiménez examinó el arraigo popular del culto al Señor de Buga y la forma en que este centro de peregrinación congrega las esperanzas de miles de creyentes, abriendo a la vez un debate sobre las expectativas religiosas frente a las dificultades cotidianas.
La promesa de los milagros frente al entorno social
En medio de contextos sociales y económicos complejos, amplios sectores de la población se refugian en la devoción a esta imagen, famosa por sus relatos de sanaciones y favores concedidos, en busca de amparo y consuelo espiritual. No obstante, la autora advierte sobre la frustración que suele manifestarse cuando las promesas de hechos sobrenaturales se enfrentan con los problemas reales y persistentes de los fieles, dejando al descubierto una marcada distancia entre el fervor religioso y el diario vivir.
Restrepo plantea la necesidad de cuestionar el verdadero papel de la fe en un presente donde las soluciones milagrosas resultan lejanas. Bajo esta perspectiva, se propone trascender la devoción dogmática para construir una comprensión más profunda de la espiritualidad moderna, en la que el fenómeno del santuario vallecaucano funciona como un reflejo de las aspiraciones, pero también de los desencantos, de la sociedad colombiana.










