A pocas horas de que los brasileños acudan a las urnas para definir la presidencia en una reñida segunda vuelta, los sondeos muestran un panorama sumamente parejo entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. De acuerdo con el análisis de Leandro Ferreira, director de estrategia del Foro de Fondos Soberanos Brasileños, el desenlace en los comicios podría estar en manos del electorado joven.
En diálogo con Blu Radio, el especialista explicó que las mediciones más recientes reflejan una paridad absoluta de cara a la votación: “Estamos con un empate de 50 % para cada candidato”, puntualizó Ferreira, destacando que el margen tan estrecho obliga a medir con lupa la capacidad de movilización de ambos sectores.
El papel de los debates y la batalla digital
Ferreira evaluó el último cara a cara televisivo y subrayó que Flávio Bolsonaro modificó su enfoque para verse más propositivo, corrigiendo así la imagen dejada tras el primer debate. No obstante, advirtió que el verdadero pulso por convencer a los indecisos se libra minuto a minuto en las plataformas digitales, donde se replican segmentos de las intervenciones para alimentar la conversación pública.
El analista añadió que las aplicaciones de mensajería como WhatsApp y el entramado de páginas dentro del ecosistema de Meta han tenido un rol protagónico, con una tendencia que, según sus observaciones, beneficia en mayor medida a la derecha y a la ultraderecha. Este desbalance ha motivado a que los equipos de campaña eleven reclamaciones formales ante las autoridades electorales.
Movilización juvenil y repercusiones continentales
En contraste con la actividad en redes, Ferreira resaltó que la candidatura de Lula da Silva ha encontrado un fuerte impulso orgánico en el espacio público de metrópolis como São Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte y Brasilia.
“Los jóvenes están en las calles por Lula”, aseguró el estratega, quien apuntó que muchos de ellos diseñan y distribuyen propaganda por iniciativa propia, al margen de la estructura partidaria tradicional, lo cual podría inclinar la balanza final.
Finalmente, el experto planteó los dos caminos que se abren para la región según el veredicto de las urnas. Un triunfo de Flávio Bolsonaro representaría ajustes internos y recortes en el gasto social, además de un viraje internacional: “Va a poner Brasil en un alineamiento con el gobierno Trump”. Por el contrario, un triunfo de Lula da Silva podría frenar el ascenso conservador en Sudamérica y afianzarlo como un referente de peso para los liderazgos progresistas del continente.










