Hacia las 7:00 p. m. (hora local) de este domingo concluyó formalmente la jornada electoral en los últimos puestos de votación de Brasil, luego de una extensión de dos horas otorgada por el Supremo Tribunal Federal. De esta manera, el país vecino cerró las mesas y comenzó el preconteo para definir el balotaje presidencial.
Aunque la mayor parte de los centros electorales cerró a las 5:00 p. m. según el cronograma ordinario, la disposición judicial de mantener abiertos algunos recintos por un periodo adicional generó desconcierto entre varios jurados y delegados electorales.
El procesamiento de los datos quedó en manos del Tribunal Superior Electoral (TSE), entidad responsable de oficializar los resultados. En el arranque de la transmisión, el sistema experimentó una breve pausa de seis minutos cuando apenas se computaba el 0,25 % de los sufragios.
Tras reanudarse el flujo de información, con el 1,50 % de los votos procesados, Luiz Inácio Lula da Silva lideraba parcialmente la contienda con el 52,27 %, frente a un 47,73 % obtenido por el mandatario Jair Bolsonaro. Las autoridades electorales avanzan en la consolidación definitiva de los resultados.










