Desde la ciudad de Cartagena, el presidente Abelardo De La Espriella reportó la incautación de un cargamento de 7,6 toneladas de clorhidrato de cocaína que pretendía ser enviado hacia los Países Bajos. Durante el pronunciamiento, el mandatario recalcó la urgencia de reanudar las labores de aspersión sobre los sembradíos ilícitos en el país.
A juicio del jefe de Estado, el combate contra las organizaciones criminales debe extenderse más allá de la interdicción de cargamentos. “Del narcotráfico se alimentan todas las formas de violencia, por eso tenemos que combatir el narcotráfico con total determinación, no solamente frente a la incautación sino además frente a los cultivos ilícitos. Se hace absolutamente necesario empezar a fumigar, nada ganamos si incautamos la droga pero no combatimos la raíz, que son los cultivos y la economía ilegal que se mueve alrededor de este negocio”, aseveró De La Espriella.
Operación conjunta con la DEA
El mandatario detalló que el resultado operacional fue ejecutado por la Policía Nacional en articulación con la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), catalogándolo como el decomiso más cuantioso efectuado en la terminal portuaria de Cartagena a lo largo de los últimos diez años.
De igual forma, De La Espriella entregó un balance sobre los resultados alcanzados contra el tráfico de drogas en lo corrido de su administración:
- 75 días de gestión: la Fuerza Pública ha logrado la incautación acumulada de 132 toneladas de cocaína.
- Afectación económica: los estupefacientes decomisados tendrían un avalúo aproximado de 6.108 millones de dólares en el mercado internacional.










