La Alcaldía de Bogotá avanza en una nueva medida de convivencia escolar que ha generado amplia discusión: restringir el uso de teléfonos celulares en establecimientos educativos distritales (públicos) y privados de la capital.
La propuesta se inspira en decisiones adoptadas en otros países, como Francia, Australia y México, y apunta a reducir las distracciones dentro del aula para favorecer la concentración y el rendimiento académico de los estudiantes.
Qué plantea el borrador
Según el borrador de resolución elaborado por la Secretaría de Educación de Bogotá, que conoció Blu Radio, la restricción sería especialmente estricta tanto durante las horas de clase como en los espacios de descanso.
De acuerdo con el documento técnico en preparación, el uso de celulares estaría totalmente prohibido en los colegios de la ciudad, con una única excepción: los estudiantes de octavo grado en adelante podrían emplearlos solo en actividades académicas. En esos casos, el uso tendría que estar mediado por la supervisión de los docentes y bajo condiciones específicas relacionadas con las aplicaciones autorizadas.
Fundamentos de la Secretaría
La secretaria de Educación de Bogotá, Julia Rubiano de la Cruz, explicó que la medida se apoya en tres ejes clave para el bienestar y el desarrollo de los menores:
- La atención como recurso de aprendizaje,
- el relacionamiento social,
- y la salud mental.
Reacciones en padres y alumnos
La iniciativa ya provocó un debate inmediato entre familias y estudiantes en Bogotá. Hay quienes respaldan una prohibición total, mientras otros defienden una postura basada en el uso responsable.
“Es muy bueno que el niño entre al salón y suelte el celular”. La afirmación es de la señora Vanessa, madre de una estudiante de sexto grado. También señaló que su hija coincide en que los dispositivos “nos distraen y lo utilizan de muy mala manera”.
En contraste, la señora Iris y su hijo de séptimo grado plantean que el problema no estaría en el celular en sí, sino en el propósito de su uso. “El problema no son en sí los celulares, sino para qué se utilizan”, sostienen, añadiendo que el conflicto aparece cuando se emplean únicamente para jugar en momentos que no corresponden.
Plazos y comentarios ciudadanos
El borrador de la resolución estará disponible para recibir observaciones de la ciudadanía hasta el próximo viernes. Si finalmente se firma y entra en vigor, las instituciones educativas públicas y privadas de Bogotá contarían con un plazo máximo de seis meses para implementar plenamente la medida.










