Mil bultos de cemento, carpas, plantas eléctricas y cerca de 20 millones de pesos destinados a ollas comunitarias hacen parte del inventario de aportes que Aída Victoria Merlano dijo haber gestionado tras recibir críticas por anunciar su matrimonio con el streamer Escro, mientras el Chocó seguía enfrentando las consecuencias del terremoto.
La barranquillera respondió a quienes la señalaron por mostrarse con su compromiso sin pronunciarse en sus redes sobre la emergencia que aún afecta a los chocoanos después del sismo de 7,4 del 10 de agosto de 2026.
La defensa: su relación con el Chocó viene de 2022
Merlano sostuvo que su vínculo con esa región no comenzó con el desastre natural. Explicó que la conexión se originó cuatro años atrás, en 2022, cuando denunció que en el único hospital de segundo nivel del Chocó los trabajadores llevaban seis meses sin salario y laboraban sin insumos básicos.
De acuerdo con su versión, el contacto se dio cuando la etiquetaron en una publicación sobre la crisis del personal de salud del hospital. Según ella, conoció a una joven que le compartió la situación y la puso en comunicación con el movimiento “Un joven convencido convence”.
“Me reuní con los chicos y fui a donar mercados”, agregó en aquella ocasión.
En una segunda visita al centro médico, relató que llegó un paciente que necesitaba atención y no había jeringas disponibles, por lo que le tocó comprarlas: “Me tocó comprárselas a mí”. También mencionó que algunas enfermeras tuvieron que mudarse a casas de tabla por no poder pagar arriendo, y que varias mujeres dependían de comedores comunitarios para alimentar a sus hijos.
Donaciones mencionadas como prueba de apoyo previo
En ese contexto, Merlano habló de un aporte de 100 millones de pesos en mercado destinado al personal de salud del departamento. En su descargo reciente, dijo retomar ese antecedente para sostener que su compromiso con el Chocó precede al terremoto.
Acción en silencio: recursos propios
Frente al nuevo desastre, indicó que no siguió el mismo patrón de otros creadores de contenido que publican en tiempo real, sino que prefirió atender con recursos propios y sin hacer visible la gestión mientras avanzaba. “Yo sentí que mis redes no eran útiles, pero mi plata sí”, expresó.
Entre las ayudas que listó, mencionó la entrega de mil bultos de cemento, carpas y plantas eléctricas a través de un amigo que, según su relato, tenía un punto de acopio. Además, dijo haber hecho una donación directa a una joven que le informó sobre una comunidad indígena afectada.
Ollas comunitarias con apoyo de Escro y un testimonio
Como testigo de parte del proceso, Jay Comunica aparece en la narración de Merlano. Ella afirmó que le envió “casi 20 millones de pesos” para financiar ollas comunitarias que, de acuerdo con su versión, beneficiarían a 200 personas con tres comidas diarias.
Merlano señaló que una parte de esos recursos se usó para comprar insumos en Buenaventura, con el objetivo de reactivar el comercio local entre los afectados.
También aseguró que la mitad de las donaciones provino de su prometido, David Darville —nombre real de Escro—, y que repartieron los aportes. “Mira, esta es la forma que tenemos en estos momentos de ayudar. ¿Tú qué quieres aportar?”, relató que le preguntó, y afirmó que la respuesta fue contribuir por partes iguales.
“Un poquitico de pena” por enumerar las ayudas
El detonante de su respuesta fue la contradicción que algunos usuarios señalaron en redes: Merlano no habría publicado sobre el terremoto, pero sí mostró con detalle su anillo de compromiso. En su intervención, reconoció que le generaba “un poquitico de pena” salir a enumerar donaciones, aunque dijo que el señalamiento era injusto.
“Lo que pasa es que a veces uno habla y no aporta absolutamente nada y desconoce a quién es que está criticando”, sostuvo.
Finalmente, pidió no apartar la mirada del Chocó ni de Buenaventura, territorios que, según dijo, “merecen empezar a vivir con dignidad de una vez por todas”.
En el mismo tono, cerró su mensaje con la frase: “Pena debería darle al chismoso”.









