Un atentado con explosivos arrasó por completo las instalaciones del peaje de la vereda La Depresión, situado sobre la Vía Panamericana en jurisdicción de La Sierra, Cauca. La violenta detonación dejó un saldo de 11 personas lesionadas y generó pánico entre los pobladores y operarios de la zona.
El mandatario local, Manuel Fernando Guerrero, inspeccionó el área afectada para coordinar la atención a las víctimas y constató el impacto psicológico en la comunidad. Según relató a medios radiales, la zozobra se ha apoderado de los vecinos, al punto de que varios contemplan abandonar el sector debido a los reiterados hostigamientos contra esta infraestructura vial.
Trabajadora hospitalizada en Popayán
El caso más delicado corresponde a una cajera menor de 30 años, oriunda del municipio vecino de Rosas y quien con anterioridad ya había afrontado una catástrofe natural en su tierra natal. La joven permanece recluida en el Hospital San José de Popayán debido a la gravedad de los traumas causados por la onda explosiva.
El alcalde Guerrero expuso la gravedad del diagnóstico médico: “Me dicen que ya ha tenido tres cirugías y que va a una cuarta con la posibilidad de perder un ojo”. Sobre los otros diez afectados, confirmó que sufrieron heridas menores y se recuperan en sus hogares.
Reclamo de seguridad y vocación campesina
Aunque los organismos de seguridad responsabilizan del hecho a las disidencias de las Farc bajo el mando de alias 'Ferley', la administración municipal defendió el arraigo laborioso de sus habitantes, distantes del conflicto armado.
“Nosotros en La Sierra sabemos es de construcción de paz. Nosotros sabemos quién hace buena panela, quién siembra buen café, quiénes están en proyectos de aguacate, de cacao. Nosotros de guerra en La Sierra no sabemos”, enfatizó el mandatario.
Pese a la magnitud de los destrozos y a las fuertes lluvias recientes, el tránsito sobre la Vía Panamericana fue normalizado con rapidez. No obstante, las autoridades municipales insistieron en la necesidad de incrementar el pie de fuerza del Ejército en la zona con fines preventivos, ante la habitual concentración de operativos en el Cañón del Micay y el Macizo Colombiano.










