Una jornada de profunda angustia se registró en el corredor vial que comunica a Piedecuesta con Floridablanca, en Santander, luego de que un atentado a bala perpetrado contra los ocupantes de un automóvil particular desencadenara una aparatosa colisión múltiple.
Las primeras versiones señalan que las víctimas formaban parte de una caravana fúnebre que había salido de la sede de la funeraria Los Olivos, en Piedecuesta, y se dirigía hacia el cementerio Tierra Santa, en jurisdicción de Floridablanca. De acuerdo con testimonios recogidos por medios radiales, dos sujetos vestidos de negro y a bordo de una motocicleta del mismo color habían mostrado una actitud sospechosa en los alrededores del velorio momentos antes de la partida del cortejo.
El ataque y la colisión
Cuando los vehículos avanzaban por la autopista, los sicarios abrieron fuego de manera indiscriminada contra un automóvil rojo. Debido a los impactos de proyectil, quien conducía perdió el dominio del volante y colisionó violentamente contra una estructura publicitaria, situación que a su vez generó choques sucesivos con otros automotores que transitaban por la zona.
Transeúntes y conductores que pasaban por el lugar auxiliaron a los lesionados mientras hacían presencia las unidades de socorro y la Policía Nacional para coordinar la atención médica y asegurar el área.
Reporte médico y estado de las víctimas
A través de un pronunciamiento oficial emitido el 16 de octubre, el Hospital Internacional de Colombia (HIC) confirmó el ingreso de seis personas lesionadas procedentes de este hecho: cuatro adultos y dos menores de edad. El centro asistencial detalló que los pacientes presentan tanto heridas ocasionadas por armas de fuego como diversos traumatismos derivados del choque.
Entre los afectados se encuentra Wilber Hernández Colmenares, oriundo del municipio de Puerto Wilches y dedicado a la compra y venta de oro y actividades crediticias particulares. El reporte preliminar indica que Hernández Colmenares sufrió cinco impactos de bala en el área abdominal.
Tras perpetrar el atentado, los dos atacantes dejaron la motocicleta abandonada sobre la carretera y huyeron a pie. Las autoridades judiciales se encuentran analizando el material de las cámaras de seguridad del sector para identificar la ruta de escape de los agresores y esclarecer los móviles del crimen.




