En la capital de Norte de Santander, un nuevo hecho de violencia cobró la vida de un integrante del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). El homicidio del dragoneante Bryan Rangel Saavedra ocurrió este lunes en una bomba de gasolina ubicada en el barrio El Escobal, en la ciudad de Cúcuta.
De acuerdo con la información disponible, el crimen se registró minutos después de que el uniformado finalizara sus labores en la cárcel Modelo de la ciudad, justo en el instante en que tanqueaba su automotor.
Por medio de su perfil oficial en la red social X, la entidad penitenciaria repudió este nuevo atentado contra uno de sus trabajadores y expresó sus condolencias a los allegados:
Nos indigna y nos duele el asesinato del dragoneante Bryan Rangel, funcionario del ERON en Cúcuta. Ninguna amenaza, ningún acto de violencia puede arrebatarle la vida a quien cumple con su deber. A su familia y compañeros, toda nuestra solidaridad.
Este episodio de violencia en territorio nortesantandereano se conecta con lo sucedido apenas 48 horas antes en Barranquilla. En esa ocasión, los guardianes Daniel Steven Tapiero Alférez y Shirly Dallana Acosta Marroquín sufrieron heridas de gravedad tras ser baleados por sicarios en el barrio San Martín, situado en el suroccidente de la capital atlanticense.
Los custodios se dirigían hacia sus hogares a bordo de una motocicleta tras concluir su jornada en la Penitenciaría El Bosque, momento en el cual fueron alcanzados por otros dos sujetos en moto, cuyo parrillero abrió fuego en repetidas oportunidades.
Luego de la agresión armada, los dos servidores públicos recibieron auxilio por parte de los residentes de la zona y terminaron siendo llevados de urgencia a la Clínica San Ignacio.
Dicho ataque se materializó en medio de una ola de panfletos y mensajes amenazantes vinculados a los traslados de reclusos que se han venido realizando recientemente entre cárceles barranquilleras.
Como respuesta a esta situación crítica, el Ejecutivo nacional, mediante el Ministerio de Justicia junto con las directivas del Inpec, condenó los hechos y comunicó que se intensificarán los protocolos de seguridad y autoprotección para salvaguardar la vida del personal.



