En la tarde de este sábado 24 de octubre, el subintendente de la Policía Nacional Harold Fernando Loaiza Sánchez perdió la vida en medio de un aparente atraco registrado en un establecimiento gastronómico del barrio Miriam Pardo, específicamente en la zona de El Empedrado, en el municipio cordobés de San Antero.
Datos iniciales señalan que el agente disfrutaba de su periodo de descanso junto a sus seres queridos cuando un sujeto con arma de fuego se le acercó para presuntamente robarle sus objetos personales. Durante un forcejeo entre ambos, el atacante le propinó varios disparos que lo dejaron gravemente lesionado.
Alrededor de las cuatro de la tarde, Loaiza Sánchez fue llevado de urgencia al Centro de Atención Médica de Urgencias Iris López Durán de la localidad, sitio en el cual se confirmó su deceso a pesar del esfuerzo del personal médico.
Rechazo institucional y llamado a la justicia
La institución policial en el departamento de Córdoba repudió el homicidio y envió mensajes de condolencia a los allegados del agente. Entre tanto, los organismos competentes pusieron en marcha las pesquisas para esclarecer lo sucedido y dar con el paradero del homicida.
Por su parte, Erasmo Zuleta, gobernador del departamento, rechazó categóricamente el crimen y exigió celeridad en las indagaciones.
“Un abrazo de solidaridad y fortaleza a su esposa, a su hija y a sus compañeros”, manifestó el mandatario regional a través de sus redes sociales.
Trayectoria del uniformado
El subintendente contaba con 39 años de edad y sumaba 17 años de trayectoria en la fuerza pública. Había nacido en el corregimiento Las Garitas, zona rural de Lorica (Córdoba), y laboraba en la seccional de Tránsito y Transportes en el departamento de La Guajira.
El policía había llegado a territorio cordobés hacía poco tiempo para pasar sus vacaciones al lado de su familia, un viaje que lamentablemente concluyó de manera fatal.










