La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó este jueves que el fenómeno de El Niño seguirá intensificándose hasta convertirse en un evento de “muy fuerte” intensidad y que sus efectos se prolongarán, al menos, hasta febrero. La alerta señala que este comportamiento alterará los patrones de lluvias y las temperaturas en diferentes regiones del mundo.
“El episodio de El Niño se ha consolidado y en los próximos meses se intensificará hasta convertirse en un evento de intensidad muy fuerte”, indicó la OMM, con base en pronósticos de expertos y de organismos especializados que monitorean el fenómeno.
De acuerdo con los análisis científicos, El Niño suele presentarse entre cada dos y siete años.
En Ginebra, la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, explicó que los cambios en la temperatura y las pautas de precipitación incrementan los riesgos de inundaciones, sequías y episodios de calor extremo.
Según la entidad, el fortalecimiento de El Niño se relaciona en parte con temperaturas excepcionalmente altas en el Pacífico tropical. En el lado del continente americano, esas aguas afectan las costas de países como Ecuador, Colombia y Perú. Se prevé que el fenómeno alcance su “apogeo” hacia finales de este año, aunque sus impactos continuarán sintiéndose durante 2027.
Impactos en distintas regiones
El Niño viene generando preocupación en diversas zonas del planeta, que suelen experimentar con mayor intensidad sus efectos y, en algunos casos, desastres naturales asociados.
Centroamérica
En Centroamérica, la alteración de las lluvias ha estado asociada con una sequía marcada y con escasez de agua, con afectaciones severas para los cultivos de maíz. De acuerdo con la información divulgada, miles de familias campesinas ya se encuentran impactadas.
India
En India, las precipitaciones del monzón estuvieron por debajo de lo normal en agosto y se espera que esta tendencia continúe durante septiembre, lo que también tendría consecuencias negativas en la agricultura.
África, sudeste asiático y Australia
Además, partes de África, del sudeste asiático y de Australia suelen ser regiones donde, cuando se presenta El Niño, se intensifican lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra.
Desde la perspectiva social, el golpe más crítico suele ser la reducción de la producción agrícola: al disminuir el abastecimiento, las comunidades pierden acceso a alimentos y, en el resto del mundo, se reflejan incrementos en los precios.
A este escenario se suman, según el planteamiento del informe, las consecuencias del conflicto entre Irán y Estados Unidos y el cierre del estrecho de Ormuz.
Saulo sostuvo que “este episodio excepcional de El Niño exige medidas de preparación y respuesta excepcionales” y resaltó la movilización sin precedentes de los servicios meteorológicos e hidrológicos de los países.
La OMM indicó que ahora los gobiernos y otras instancias de decisión deben analizar esta información y definir acciones.
Alarma por el aumento de la temperatura del mar
Uno de los elementos que más preocupa a los científicos es el incremento de las temperaturas del océano, tanto en la superficie como en capas por debajo. En el nivel del mar se han superado con creces los rangos habituales: en algunas zonas se registraron aumentos de hasta 2,6 grados Celsius adicionales, con valores que no han dejado de crecer en las últimas semanas.
En el interior del océano, la OMM advierte que “el calor acumulado alcanza una magnitud aún más excepcional”, ya que en ciertos puntos las temperaturas estarían por encima de la media en más de 8 grados.





