En cumplimiento de una orden judicial, el Museo Nacional de Colombia volvió a exhibir este viernes las 63 piezas artísticas y documentos históricos que habían sido retirados de sus salas el pasado 15 de octubre, en el marco de la denominada "batalla cultural" promovida por el Ejecutivo.
Entre los elementos restituidos a vitrinas y paneles se encuentran afiches de campaña de Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo Ossa, líderes políticos asesinados en 1990. Asimismo, regresaron a la muestra la bandera del orgullo de la activista Elizabeth Castillo, el 'Balígrafo' empleado en la suscripción del acuerdo de paz de 2016 con las FARC, y diversos testimonios audiovisuales y documentales sobre movimientos sociales, víctimas de la violencia y colectivos LGBTI y feministas.
El fallo que frenó el desmonte
La restitución responde a una sentencia de tutela fallada por el juez 24 de Familia de Bogotá, César Enrique Osorio Ortiz, a favor de un recurso interpuesto por el congresista Gabriel Becerra. El funcionario judicial otorgó un plazo máximo de 48 horas al Ministerio de las Culturas y a la dirección del museo para reubicar los objetos en sus espacios originales.
De igual manera, la providencia ordenó a ambas entidades estatales abstenerse de censurar o descolgar piezas museográficas a partir de su contenido o de las posturas ideológicas que representen.
La postura del Gobierno Nacional
La remoción previa de estas más de sesenta piezas se produjo bajo la directriz de la "contrarrevolución cultural" anunciada por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, quien ha cuestionado las corrientes que cataloga de 'wokismo' y ha afirmado que ciertas expresiones públicas configuran "apología del terrorismo".
Frente a las críticas iniciales por el desmonte, la ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió la determinación oficial asegurando que los museos públicos "no deben servir como instrumentos de adoctrinamiento político ni difundir versiones sesgadas de la historia".










