Frente a los recientes cuestionamientos sobre una presunta postura indulgente con los grupos guerrilleros, la magistrada Julieta Lemaitre salió al paso para desestimar de manera tajante tales afirmaciones, calificándolas de infundadas.
Compromiso con el rigor jurídico
La jurista colombiana recalcó que sus decisiones judiciales se rigen de forma irrestricta por el debido proceso y la equidad, apartándose de cualquier insinuación de trato preferencial hacia los comparecientes, sin importar su origen o condición.
El pronunciamiento de la magistrada surge como respuesta a la inquietud expresada por diversos sectores de la sociedad civil. A juicio de Lemaitre, estos reproches derivan de una lectura equivocada de sus actuaciones, las cuales obedecen estrictamente a las obligaciones de su investidura y al marco legal vigente, ajenas a agendas políticas.
Reconocida en el ámbito judicial por su trayectoria profesional, la funcionaria ratificó que continuará ejerciendo sus labores con objetividad, enfatizando que la administración de justicia no cederá ante prejuicios ni presiones externas.





