La nueva directora de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Lina María Garrido, dio a conocer un informe detallado sobre el estado financiero con el que recibió la entidad el pasado 11 de agosto.
Durante su rendición de cuentas, la funcionaria detalló el panorama presupuestal previsto para 2026, discriminando entre los rubros de funcionamiento y los de inversión. De acuerdo con la información entregada, la agencia disponía de una asignación total aprobada de $1,264 billones, de los cuales la gran mayoría ($1,187 billones) se destinaban a inversión.
Garrido precisó que, al momento de tomar posesión del cargo, una suma cercana a los $902.000 millones ya se encontraba comprometida, al tiempo que quedaban pendientes por asignar unos $284.000 millones.
En lo referente al gasto operativo o de funcionamiento, la directora indicó que existían $77.712 millones presupuestados. De este total, $44.604 millones ya estaban comprometidos y restaban por comprometer $33.106 millones.
Uno de los aspectos más destacados de la presentación tuvo que ver con la inmovilización de capital. La funcionaria advirtió que, a raíz de las medidas de ajuste fiscal implementadas por el Ejecutivo, cerca de $289.000 millones continúan congelados.
“Desde que llegamos, y atendiendo la situación fiscal con la que este Gobierno ha recibido al país, se congelaron todos los recursos”, afirmó Garrido.
Asimismo, la jefe de la cartera de tierras indicó que, tras mesas de trabajo conjuntas con las carteras de Hacienda y Agricultura, además del Departamento Nacional de Planeación, se calcula que una cifra superior a los $200.000 millones de dichos fondos no logrará ejecutarse a lo largo de 2026.
Frente a este escenario, Garrido señaló que el monitoreo de los movimientos contables se efectúa de forma semanal, con la meta clara de establecer cuáles partidas presupuestales podrían destrabarse en medio de la actual coyuntura económica.
“Sí cabe reconocer que cerca del billón de pesos se había comprometido al 11 de agosto que llegamos nosotros a esta dirección”, manifestó.
Por medio de este balance, la dirección de la ANT expuso el escenario financiero heredado al tomar las riendas de una de las entidades clave para la puesta en marcha de la política de tierras en el territorio nacional.










