En medio de una profunda crisis social por el alza en el costo de vida, el Gobierno francés reconoció públicamente que sus fuerzas de seguridad se vieron sobrepasadas durante los desmanes registrados en distintas ciudades el pasado fin de semana, aceptando fallas operativas y de inteligencia.
El presidente Emmanuel Macron expresó su indignación frente a los saqueos y destrozos contra la infraestructura pública y el comercio. A través de una alocución televisada de diez minutos, el jefe de Estado afirmó: «Esta noche todos sentimos ira y vergüenza». En su pronunciamiento, el mandatario anunció un endurecimiento en las medidas de orden público, prometió mayor transparencia sobre los procedimientos policiales y se comprometió a atender los reclamos económicos de la ciudadanía y los sectores estudiantiles.
Macron atribuyó la autoría de los destrozos a delincuentes y facciones de extrema izquierda, subrayando la necesidad de diferenciar entre estos grupos violentos y los ciudadanos que protestan pacíficamente. Asimismo, solicitó explicaciones inmediatas a su gabinete: «Espero respuestas claras», enfatizó, al tiempo que rechazó la dimisión presentada por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, a quien encomendó reformular las estrategias antidisturbios.
Reconocimiento de errores en el gabinete
El propio titular de la cartera de Interior no eludió la autocrítica. En declaraciones a la cadena France Inter, Nuñez aceptó las deficiencias de previsión en los cuadrantes de seguridad:
«Sí, el sábado perdimos el control en algunas grandes ciudades», afirmó el funcionario, reconociendo que los uniformados resultaron insuficientes ante la magnitud de los actos de pillaje.
Por su parte, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, respaldó a su colega pero fue tajante sobre los resultados del operativo: «Hemos fracasado, sin duda». Darmanin señaló que existieron fisuras clave en la recolección de información previa, advirtiendo que los organismos de seguridad franceses aún no han descifrado cómo contener con efectividad el extremismo de izquierda, al cual catalogó como un riesgo de primer orden para el país, junto al terrorismo y las bandas criminales.
Balance judicial y pesquisas
Pese a los tropiezos logísticos, las autoridades reportaron cerca de 2.400 capturas en todo el territorio nacional. Según balances entregados por el Ministerio de Justicia, para la mañana de este lunes permanecían bajo custodia 2.331 personas, de las cuales el 70 % corresponde a adultos con antecedentes policiales conocidos. En más del 80 % de estos casos, los fiscales han solicitado medida de aseguramiento en centro carcelario.
Entretanto, la fiscal de París, Laure Beccuau, ratificó que no habrá tregua en la identificación y judicialización de los responsables de los destrozos en la capital. Con este fin, la Prefectura de Policía dispuso un equipo especializado para revisar minuciosamente grabaciones de cámaras de seguridad, contenidos difundidos en redes sociales y testimonios ciudadanos, al tiempo que instó a los comerciantes perjudicados a preservar cualquier evidencia material que facilite la labor investigativa.










